Portada » Análisis » Piratas del Caribe: En el fin del mundo

Piratas del Caribe: En el fin del mundo

Un juego sencillo, claramente destinado al público que ve la película, hace la colección de cromos, compra los muñecos y desayuna sus cereales.

Piratas del Caribe: En el fin del mundo - Análisis

 También destacan los minijuegos, intercalados en los niveles y que son dos: el póquer y los dados piratas. El primero es el juego de toda la vida y el segundo es una versión del clásico mentiroso que ya se pudo ver en las películas. En ambos hay que destacar en la posibilidad de hacer trampas para conocer las jugadas de nuestros adversarios y jugar con ventaja, trampas que desbloquearemos cogiendo ítems secretos u obteniendo buenas puntuaciones al final de los niveles.

Aparte del modo historia, que sigue fielmente la trama de las películas, tenemos un modo Desafío, en el que tendremos que superar ciertas misiones solos o ayudados por un amigo, y un modo Duelo, que viene a ser un juego de lucha con los personajes de las películas. Además, tendremos un cofre del tesoro en el que podremos ver el contenido que hemos desbloqueado y lo que nos queda. Avisamos que aunque el modo historia no es excesivamente largo, hacerse con el 100% sólo es apto para los auténticos fans que quieran dedicarle muchas horas.

Otro aspecto en el que flojea el juego es en la trama. Cierto que éste es un producto dirigido a los aficionados de las películas y ya las habrán visto, pero esto no significa que se descuide de tal forma el ritmo narrativo. Piratas del Caribe comienza al principio de El cofre del hombre muerto y termina con el final de la trilogía, lo malo es que si no has visto las películas, nos veremos envueltos en una vorágine de acontecimientos de difícil comprensión. Resumiendo: si no sabes de qué va de antemano olvídate de enterarte de la trama. Resulta curioso que este sea un problema del que adolecen todos los títulos basados en películas. Son complementos, no un todo en sí mismos.

 El aspecto más destacable de “Piratas del Caribe” es el sonido, de nuevo una constante en este tipo de juegos, ya que está directamente extraído de la película. Temas épicos y orquestados de gran fuerza. El doblaje es notable, aunque fallan algunos actores, que no son los dobladores del largometraje (el caso más flagrante es el del propio Jack) y los efectos correctos.

Resumiendo: un juego hecho para los aficionados. Técnicamente justito, los poseedores de una Wii tenemos que empezar a hacer pasar factura a la desidia de las compañías en este aspecto, y que adolece de un control que no ha sido pulido, ya que resulta agotador. Lo mejor, la música y Jack Sparrow, todo un hallazgo en la gran pantalla y que contínua destilando un carisma subyugador.

::analiza y puntúa Piratas del Caribe: En el fin del mundo con la comunidad::