Portada » Análisis » Opoona

Opoona

Llega por fin el primer RPG de Wii, dispuesto a sumergirnos en el mundo de Landroll. ¿Conseguiremos acompañar a Opoona hasta el Paraíso?

Opoona - Análisis

Por otro lado, nos presenta un sistema de combate irregular, genial en su concepto pero limitado en su ejecución. Consistirá en atacar con el Bombón, que es la bolita que flota sobre la cabeza de nuestro protagonista, como si fuera un tirachinas, pudiendo hacer que coja diferentes curvaturas según estiremos de él. Esta acción se controlará solamente con el joystick analógico del nunchuk y está perfectamente bien implementada. No es tan brillante la ejecución de las habilidades ni las selecciones de blancos, que se pueden hacer caóticas por la velocidad a la que se desarrollan los combates, siendo más efectivo terminar el combate cuanto antes usando los bombones que hacer uso de las habilidades. Un fallo que limita mucho el juego, desde luego. Cada personaje, además, tendrá una barra de energía que decidirá cuando pueden atacar. Los ataques podrán gastar más o menos energía según estiremos del bombón. Además, los combates tendrán que acabar antes de 2 minutos, o saldremos derrotados. Una cosa buena es que ser derrotado no implica game over, sino que iremos al último punto de guardado y, tras pagar una módica suma de dinero, podremos continuar nuestra aventura. Los combates serán aleatorios.


Las misiones de las que dispondremos las tendremos que solicitar en los centros de administración de licencias (cada trabajo dispondrá de una licencia distinta) y serán muy variadas, desde atender en un restaurante de comida rápida hasta convertirte en una estrella del cine. Además, como ya adelantábamos antes, habrá misiones de este tipo que serán necesarias para la trama e, incluso, tendremos que hacer algunas escogidas arbitrariamente por nosotros para avanzar en según qué ocasiones. Esto nos da una libertad en el desarrollo que no veíamos desde los tiempos de SNES y, claro, le suma dificultad al asunto, ya que a veces estaremos perdidos (por suerte, con la gran cantidad de misiones secundarias que hay, siempre habrá algo que hacer).

Las ciudades son grandes y, al principio, algo liosas pero acabaremos acostumbrándonos a ellas, ya que no hay demasiadas y tienen unos cartelitos que nos ayudarán a guiarnos. Eso sí, el mapa del que dispondremos es algo escaso. También tendremos un banco, una tienda en el menú, una televisión, etc. Vamos, entretenimientos por todos lados que le darán vida a un planeta muy bien desarrollado. En el otro lado de la balanza tendremos la floja historia, de desarrollo muy lento y que, aunque tiene sus puntos emocionantes, se quedará escasa.


El Diseño
Uno de los puntos más controvertidos de Opoona es su infantil diseño, con unos protagonistas muy alejados de los típicos “chulo con pasado atormentado”, “chica mona y pija con una gran misión en la vida” y un largo etc. Claro, no tardaron en lloverle críticas en ese aspecto, incluso había gente que no lo consideraba RPG por ello. Pero, una vez que te pones a jugarlo, te das cuenta de que a nivel artístico es un juego sencillamente genial. La música del principio ya irradia excelentes sensaciones y se mantendrá rayando un nivel altísimo durante todo el juego. Pero si hay algo que destaque en Opoona son los escenarios de Landroll, cuidados hasta el mínimo detalle y con una factura artística digna del mejor juego de Wii. Podremos quedarnos embobados mirando el cielo, o echándole una ojeada a las montañas, ya que son preciosas. Sin duda, a título personal, son de los mejores escenarios que he visto en un RPG. Sin embargo, todo el trabajo artístico de los escenarios se ve tristemente empañado por unas cámaras pésimas que apenas te dejan ver a dos palmos de distancia del personaje y que, para colmo, no siempre serán manejables. Una verdadera pena.

      

Otro punto negativo es que no hay voces ni nada que se le parezca, lo que hará que los personajes pierdan un poco de fuerza. Sin embargo, a nivel general, estemos ante un juego visual y sonoramente precioso.

Conclusiones
Opoona nos deja un sabor agridulce. Aparte de venir íntegramente en inglés, nos encontramos ante un  título irregular, genial en su concepto pero que falla en su ejecución. Un sistema de combate que no acaba de cuajar, unas cámaras pésimas y una historia que se desarrolla lentísima contrastan con la genial ambientación, el espléndido diseño de los personajes, la variedad de misiones secundarias para realizar y el sobresaliente acabado artístico de los escenarios y los temas musicales. Podría haber sido un juego sobresaliente, pero se nos queda sencillamente en un buen juego, muy recomendable para todo aquel que tenga ganas de disfrutar de buenos RPG de estilo japonés en Wii.

Puntos positivos:
-Muchísimas y muy variadas misiones secundarias
-La ambientación y los personajes, muy elaborados.
-Unas melodías geniales que se adaptan a la perfección.
-Seguramente, uno de los mejores trabajos de diseño de escenarios visto en un RPG.

Puntos negativos:
-Las cámaras, completamente pésimas.
-Un sistema de combate bueno que no acaba de cuajar.
-La historia tiene un desarrollo excesivamente lento.
-Llega tarde y en inglés.