Portada » Análisis » Opoona

Opoona

Llega por fin el primer RPG de Wii, dispuesto a sumergirnos en el mundo de Landroll. ¿Conseguiremos acompañar a Opoona hasta el Paraíso?

Opoona - Análisis


http://www.revogamers.net/Imag/MISC/opoona/t%EDtulo.jpg

Opoona
es un juego que, desde que fue anunciado, ha sido foco de las más dispares críticas. Positivas por ser el primer RPG de estilo japonés al uso en Wii y negativas por su controvertida estética tan infantil y por haber llegado íntegramente en inglés. Pero, ahora que lo tenemos en nuestras tiendas muchos os preguntareis: ¿Qué es realmente Opoona?

La acción
Opoona es un RPG de estética futurista que nos cuenta las aventuras de tres niños de la raza Tizian (Que son algo así como los guerreros protectores del Universo) en  el planeta Landroll después de que su nave se estrellase misteriosamente contra éste. Dicho planeta fue atacado hace años por un cometa que convirtió la mitad de su territorio en un nido de Rogues, que serán los demonios a los que nos enfrentemos durante el juego. Un planeta que salvar, un misterioso accidente… La acción está servida.


Llama la atención que, tras despertar después del accidente, lo primero que hagan los Landrolitas es ponerte a trabajar. Sí, Opoona, un niño de aparentemente unos doce años, es puesto en el mercado laboral en menos que canta un gallo. A partir de ese momento, se nos irán encargando misiones en las diferentes Cúpulas (que son algo así como las ciudades del juego) e iremos de esta forma introduciéndonos en las quehaceres del planeta y, de paso, en la trama. Y es que, si un problema tiene Opoona es que su historia se desarrolla de una manera demasiado lenta, llegando a agobiar en las primeras 6 horas de juego, tras ver que no sucede nada realmente relevante. Después empieza a coger carrerilla pero el propio desarrollo del juego, del que hablaremos más adelante, frena bastante la experiencia.

 Nuestras misiones nos llevaran a conocer el detallado planeta de Landroll y, si nos dejamos perder por las diferentes cúpulas, podremos también conocer a sus habitantes y hacernos amigos de ellos. Esto, que pudiera parecer de carácter secundario, se torna fundamental para avanzar en el juego. Y para hacernos amigos de la gente tendremos que hacerles recados, hablar con ellos, hacer misiones secundarias, etc. Al final nos haremos al mundo y nos dejaremos convencer por su increíble veracidad y la buena definición de todos los personajes secundarios. Y, cuando por fin hayamos completado todos nuestros encargos, podremos disfrutar del sueño de todo Landrolita: una vida placentera en la cúpula “el Paraíso”.

El Juego
Arte Piazza comentaba en las presentaciones del título que sería tan sencillo que bastaría el nunchuk para manejarlo. Esto es cierto, pero con reservas. Si bien con el mando complementario podremos realizar todas las acciones fundamentales, será mucho más cómodo ayudarnos con el wiimote, sobre todo a la hora de manejar las cámaras que, por otro lado, serán francamente malas dejándonos sin visibilidad en un sin fin de ocasiones, incluso nada más entrar a los sitios. Y en este juego, esta falta de visibilidad es más que hiriente ya que, como comentaremos más adelante, artísticamente es una de las obras más trabajadas que hay para Wii.