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MySims

EA apuesta por que despleguemos nuestro ingenio constructivo Wiimote en mano. Así es la simpática nueva experiencia Sims.

MySims - Análisis

La esencia de la vida

Las comparaciones resultas odiosas a veces. Sin embargo, otras veces son inevitables. Cuando uno piensa en Animal Crossing, en sus recuerdos almacena los innumerables momentos que pasa recogiendo fruta, regando, pescando... Las mismas cosas que se pueden hacer en MySims. No obstante, la recompensa es totalmente diferente.

Es cierto que se pueden plantar árboles, pero los frutos que nos darán servirán para crear nuestras propias pinturas-texturas. Del mismo modo utilizaremos todos los "elementos" que componen este nuevo universo Sims: peces, neumáticos, maderas, galletas de jengibre, tartas, leones, elefantes, ojos, fantasmas e incluso la sonrisas de los habitantes...Todo es válido, y todo esto tiene un nombre: esencias.

 Las esencias son las texturas que conformarán nuestros muebles y serán fundamentales para el desarrollo del juego, ya que el carácter de los habitantes del pueblo está impregnado de ellas -la "alineación" de cada vecino se indicará específicamente para tener fácil dar con sus gustos-. Las podremos obtener de distintas maneras, mediante un buscador de esencias profesional, agitando árboles, pescando en el muelle o con todas esas acciones que decíamos que ya no eran útiles (comer, beber, hablar, reunirse...). Como es lógico, la búsqueda y colecta de estas texturas será uno de los retos principales, pues los productos de nuestro taller tendrán que satisfacer a los más exigentes vecinos, a menudo construidos con esencias que no poseemos aún.

Para los amantes de Ikea

Si lo que más te gustaba de Los Sims para PC era la parte de construcción y de diseño, éste es tu juego. Como el nuevo concepto se centra en la reconstrucción y mejora de un pueblo, la mayor parte del tiempo la pasarás (aparte de recolectando esencias) construyendo en tu propio taller. El sistema ideado por los chicos de EA -basado en un menú de puntero, bloques geométricos sencillos a colocar en 3D y herramientas de edición/vista y "pintura"- es intuitivo y sencillo, uno de los puntos mejor planteados e implementados en todo el proyecto y que destaca tanto en la franquicia como en los juegos de Wii.


Realmente sorprenden las infinitas posibilidades que da de sí el taller de construcción. Lo verdaderamente grato es descubrir que para cualquier objeto sólo se necesitan un par de piezas básicas, lo demás corre de tu cuenta. ¿Quieres hacer una silla que sea un trono? Prueba a ver, pero te advierto que las horas se te pasarán volando intentando dar rienda suelta a tu imaginación. De vez en cuando, la máquina te brinda nuevas piezas para la construcción de muebles que, cómo no, son ilimitadas. Aquí es donde reside el verdadero espíritu del juego. La total personalización de todos los objetos del juego. Que no os extrañe que una de las diseñadoras del juego fardara en la GC del laberinto que había creado, tú podrás hacer máquinas recreativas, neveras con temática gótica o sarcófagos de lo más alegre. A veces te pedirán un mueble con tantas esencias a incluir que no sabrás cómo colocarlo todo. Desearás enseñar algunas de tus creaciones, te sentirás orgulloso de esas en las que has echado mucho tiempo e imaginación, como el niño que construye con los Tente de pequeño. Una pena que no haya forma de mostrar/compartir/intercambiar/vender todo esto en una comunidad online.


Sin embargo, en contraste con toda esta personalización de lo muebles, la creación de casas deja algo que desear. Pese a todos tus esfuerzos por hacer una super-mansión, nunca quedará reflejados en lo que es el espacio interior: todas las casas tienen la misma distribución y tamaño, y las opciones para su construcción son algo más limitadas que las de los muebles. Y un apunte más: un suelo de disposición aleatoria (como en Animal Crossing) le habría dado otro aire a cada partida.