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Metroid Other M

No deja indiferente a nadie.

Metroid: Other M (Wii U) - Análisis

Metroid: Other M ha llegado a la eShop de Wii U. Con él, ya todos los juegos de la saga principal pueden ser disfrutados a día de hoy en las consolas actuales de la gran N. En su día, sorprendió aquel anuncio de que Nintendo y Team Ninja se habían unido para hacer el primer Metroid de la era 3D que abandonaba la primera persona, tan alabada en la subsaga Prime.

No es simplemente “Otro Metroid”

Metroid es una de las franquicias más extrañas de la filosofía Nintendo. Una protagonista femenina y un argumento sólido que ha ido con los años implementándose mejor son dos de sus grandes bazas. Es por ello que, tras adaptar brillantemente a primera persona el concepto de la serie con la sub-saga Prime de Retro Studios y las preguntas que el clásico de GBA Metroid Fusion dejó en los jugadores, había una oportunidad para narrar un importante arco argumental de la saga (en esta ocasión con mucho vídeo de por medio) que estaba sin representación en un juego, a la par que se aprovechaba el tirón de los últimos juegos de GC/Wii.

La sorpresa de Metroid: Other M es que buscó el parecido a los títulos clásicos de la serie, aquellos que inspiraron lo que la gente conoce como “Metroidvania”. Todo ello con el toque del Team Ninja, por lo que el olor a Ninja Gaiden está un poco en el aire. Sin embargo, dada la elección de utilizar sólo el Wiimote para este juego, algunas cosas se simplificaron demasiado y, sin embargo, otras resultaron un poco engorrosas. En Wii U nos encontramos ante la necesidad de utilizar el mismo mando, ya sea usando como pantalla el GamePad o la TV.

Como si del clásico de NES se tratara, se juega con el Wiimote en posición horizontal. Esto deja un botón para disparo y otro para salto, aunque “A” se une a la fiesta para la morfosfera y el sensor de movimiento para recargar y, más importante, apuntar a la pantalla para entrar en modo primera persona, en el cual puede apuntarse, disparar y esquivar un ataque enemigo, pero no moverse del sitio (algo que habría estado muy bien). Por su parte, un juego en 3D manejado en situaciones con cruceta puede hacerse algo raro, pero en realidad a veces el juego ayuda y, si recorremos un pasillo y la cámara cambia, basta con seguir pulsando la misma dirección para que Samus avance.

Los disparos en tercera persona son un poco automáticos. Basta con que Samus esté un poco orientada hacia un grupo de enemigos para que a machaque de botón todos caigan sin importar si están arriba, abajo o un pelín al lado. Decisión que puede no gustar, pero que viendo el control y el tipo de juego que es, de otra forma habría sido muy engorroso. Lo mismo ocurre con las esquivas o los Finisher, puestos en la cruceta si ésta se pulsa en el momento adecuado.

Ante un control sencillo y que se puede antojar un poco automático, hay que recalcar que, a día de hoy, sorprende lo bien que se optimizó el Wiimote en horizontal sin necesidad de Nunchuk. Por su parte, la primera persona se siente, sobre todo en combates contra jefes, floja y sin posibilidad de que el jugador se pueda desenvolver como le gustaría. El avance del juego es similar al de los Metroid de la era GBA/GC, donde se conoce el objetivo para avanzar, aunque aquí está un poco más guiado por la historia. Cosa que no evita que uno pueda explorar un poco para encontrar objetos secretos (sabiendo, además, que cada habitación avisa si tiene premio al limpiarla de enemigos).

A nivel técnico, no se le nota tanto el paso a la era HD como a otros juegos de Wii porque era una bestia en su momento, pero a día de hoy es probable que nos deje con ganas de más. Lo que más puede molestar del juego es su ritmo guiado y limitado. De siempre, en Metroid ha habido que obtener mejoras (algo que no tenía sentido en algunos juegos con cosas tan básicas como la Morfosfera), pero en esta ocasión, una parte del arsenal se puede usar cuando “se nos da permiso” para hacerlo. Algo que busca tener mejoras sin tener que encontrar ítems, pero que fastidia al saber que hay muchos sitios a los que no puedes entrar porque no te dejan y punto.

Metroid: Other M es un juego que gustará a los fans de la serie original, pero que puede no ser del agrado de los seguidores de Prime. Una vez que uno conoce sus fortalezas y carencias, se encuentra ante un juego que optimiza el uso de Wiimote y que, sobre todo, sirve para añadir un montón de historia sobre Samus al universo Metroid. A día de hoy, con Wii U y su GamePad, es inevitable pensar en cómo hubiera sido este juego adaptado al mando con cada una de las vistas en una de las pantallas.