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Mario Sports Mix

Mario se diversifica para el mercado de invierno

Mario Sports Mix - Análisis

Entre rescate y rescate de la princesa Peach, Mario siempre ha tenido tiempo para cultivar su amor por el deporte. A lo largo de los años, Mario se ha erigido como un experto consumado en el golf, tenis, fútbol, baloncesto, atletismo, esquí… En todos sus juegos deportivos el realismo es invitado a irse amablemente, se le desea un buen día y se le cierra la puerta para que no vuelva. De lo que se trata es de jugar partidos imprevisibles, en los que el azar tenga algo que decir al respecto, de que haya golpes especiales, escenarios cambiantes y elementos desequilibrantes que puedan dar la vuelta a un encuentro en un segundo.

Mario Sports Mix bebe de la misma fuente, pero se queda a mitad de camino.

Mario Sports Mix - Análisis Wii

En el lado de las buenas intenciones tenemos a un gran estudio encargado del desarrollo: Square-Enix. Recordemos que hace un par de años, ellos fueron los encargados de Mario Slam Basketball, para DS, trabajo que se ha reciclado en este Mario Sports Mix. Esta vez no jugaremos con Mario y sus allegados a un solo deporte, sino a cuatro: baloncesto, volleyball, balón prisionero y hockey sobre hielo.

La manufactura está a la altura de un estudio que siempre busca la excelencia técnica en sus producciones. Personajes divertidos, algunos incluso de la propia casa, una interfaz agradable y sencilla, escenarios vivos y llenos de sorpresas… El apartado sonoro es algo flojo, con canciones clásicas del mundo de Mario versionadas, aunque en bucles muy cortos, lo que provocará cierto hartazgo en los partidos, en los que el corte se repetirá una y mil veces. Las voces, especialmente la de Charles Martinet, son las que llevamos oyendo desde que Mario se hizo poligonal, y se adaptan perfectamente al espíritu desenfadado de Mario Sport Mix.

Mario Sports Mix - Análisis WiiMario Sports Mix - Análisis Wii

Ya se ha comentado que la simulación y el realismo pasan a un segundo plano cuando Mario se enfunda la ropa de deporte, y este título no es ninguna excepción. Incluso podría decirse que el espíritu arcade está más presente que nunca y sorprende ver cómo cuatro deportes que, aparentemente, no tienen absolutamente nada que ver, comparten el mapeado del control casi en su totalidad.

Dos skins diferentes, dependiendo de si atacamos o nos defendemos y muy pocos botones a tener en cuenta: pasar, tirar, combos con nuestros compañeros de equipo, usar objetos, cambiar de jugador… Existen a su vez dos configuraciones de control: wiimote y nunchuk y wiimote sólo, cogiéndolo en posición horizontal. En el caso de que os planteéis echaros unas partidas en solitario, recomendamos encarecidamente que optéis por el control con el nunchuk, ya que con el otro el cambio de jugador está en el botón B y le daréis todo el rato sin daros cuenta: muy incómodo. Además, el uso de los acelerómetros es casi nulo en esta posición y es más divertido ejecutar los golpes agitando los mandos.