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Mario Party 2

Retroanalizamos Mario Party 2, el clásico de Nintendo 64 que, por primera vez, habló español.

Mario Party 2 - Análisis

Mario Party 2 fue uno de los primeros juegos de la saga de moinijuegos que creó Nintendo con sus personajes, que nació en Nintendo 64, y fue muy especial por muchos motivos. A día de hoy tenemos Mario Party y Wii Party como dos sagas bien establecidas de minijuegos que utilizan tableros para mover a los personajes y que pueden ser el alma de la fiesta si nos juntamos con amigos. Todo empezó con Nintendo 64 y el boom de los cuatro jugadores, aunque hay que destacar ahí Mario Party 2, el primero que llegó en nuestro idioma y el único en presentar una tematización de escenarios que afectaba a las ropas de los personajes.

Mario Party 2 tenía sólo seis personajes disponibles: Mario, Luigi, Peach, Yoshi, DK y Wario. En su época no destacaba tanto la variedad en sí, aunque el número era suficiente para tener un plantel variado (y encima estaba Donkey Kong). Hay una historia para motivar a los personajes, aunque es demasiado básica y parece casi una excusa para plantear el juego: los héroes debaten sobre cómo bautizar a un mundo, momento en el que Bowser aprovecha para invadirlo. Toad dice que aquél que sea una SuperEstrella y derrote al malo podrá elegir el nombre para esa tierra.

Este juego, al igual que en la mayoría de sus entregas, tiene un planteamiento similar: para ganar hemos de llegar al final de los turnos de la partida con el mayor número de estrellas posibles, objetos que podremos conseguir por veinte monedas en algunas casillas. Hay otras maneras que pueden darse, como ganársela en duelo a un rival, por lo que no hay que desanimarse si otro compra una. El sistema de juego es sencillo, basándose en un turno de tirada de dado por jugador y luego un minijuego al azar, que puede ser de todos contra todos o por equipos (dependiendo de en qué casilla estemos). Hay casillas que dan monedas, otras que quitan, unas que llaman a Bowser para `aguar la fiesta´, y así algunas más que provocan que el apartado `tablero´ tenga emoción y no sólo nos quedemos con ganar minijuegos.

Mario Party 2

Uno de los detalles más interesantes de esta entrega es que sus seis tableros son tematizados, lo cual no afecta a su diseño en sí únicamente, sino al de los personajes también. Así veremos disfraces de lo más variado: piratas, patrulleros espaciales, vaqueros, arqueólogos y magos. No sólo en la estética importa esto, sino que al final de la partida el ganador tendrá una batalla contra Bowser, que será diferente según el universo en el que estemos, un curioso detalle que le da desde luego más diferenciación a los tableros. Pero no sólo en temática se diferencian, sino también en cómo están repartidas sus casillas y los efectos de las casillas.

A pesar de que el azar es uno de los grandes protagonistas de Mario Party 2, las estrategias que podemos plantear pueden hacer que el más avispado se encuentre en una situación ventajosa siempre que no lo haga muy mal en los minijuegos. Hay objetos que pueden ser comprados en tiendas que pueden cambiar el rumbo de la partida en mayor o menor medida. También hay otras curiosidades que bien usadas pueden ser determinantes, como por ejemplo los Boo del Mundo del Terror que podemos contratar de sicarios para robar monedas y estrellas.

Los minijuegos son de lo más variado, sacando partido al mando de la 64, y todos ellos cuentan con un pequeño tutorial para que los conozcamos. Son la esencia de la fiesta y por ello deben de ser un punto a resaltar. En esta entrega contamos con 64 diferentes, una cifra nada despreciable aunque inferior a lo que vemos hoy día. Lo bueno de ellos es que no están sólo presentes en los tableros aleatoriamente, sino que también podremos disfrutarlos en otros modos de juego más centrados en ellos que iremos desbloqueando a medida que vayamos jugando.

Mario Party 2

No puedes destacar nunca a un Mario Party por ser un portento de la técnica o porque sus personajes tengan una gran variedad de expresiones porque no lo es, pero la diversión que garantiza suple todo lo técnico. Para un jugador no está del todo mal, pero con amigos nos encontramos con una saga que es capaz de convertir un rato sin nada que hacer en compañía en un `ya son las 4 de la mañana y tal vez deberíamos parar´. Si eres de los que prefieren las entregas de 64 o no las ha probado, en la Consola Virtual de Wii (accesible también desde Wii U) tienes este segundo título de la saga.