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Mario Kart 8

Una sensación de velocidad espectacular y una conducción diferente. Todo ha cambiado.

Mario Kart 8 - Análisis

En casi cada pantalla hay subidas y bajadas, o directamente un looping como centro del nivel. Se conduce por la pared o por el techo cabeza con cabeza con otros pilotos que han decidido tomar un camino alternativo y que no tiene por qué ir en la misma dirección. En estas situaciones, la cámara suele acompañar al jugador en su plano por lo que es más un efecto visual que un cambio en la forma de conducir, aunque hay varios momentos sorprendentes en los que llegas a perder la orientación. Es divertido. La ingravidez ha quedado bien por estética y parcialmente por jugabilidad.

Digo esto porque tiene un lado negativo, y es que algunas de estas zonas de ingravidez son extremadamente simples, meras rectas o curvas largas y suaves en las que hay poco que hacer como piloto y que rompen la tensión constante que tiene que tener un buen trazado en Mario Kart. Es el mayor pero de los nuevos recorridos, que de media tienen un nivel bastante alto gracias a un planteamiento en el que ha primado la variedad de situaciones en contra de un estilo plano y monótono.

Entre los circuitos de Mario Kart 8 hay algunos pensados para la habilidad en la conducción, con curvas enlazadas de distinto ángulos, pequeños atajos difíciles de tomar o espacio justo para sacar los mejores turbos, y otras para la pericia en el uso de los objetos y el aprovechamiento de los vehículos. Atención porque la configuración del kart, moto o quad es bastante más importante de lo que parece; las estadísticas pueden decir que dos ruedas o alas dan el mismo rendimiento medido en barra pero después hay que ponerlas sobre el terreno para saber si se ha acertado con la elección. Volviendo a los circuitos, entre lo 16 nuevos hay algunos muy buenos, como el Mario & Sonic en los JJ.OO., perdón, la nueva cumbre. Sin embargo, me gusta más el trabajo que han hecho con los 16 clásicos, al contrario que en la versión de Nintendo 3DS. Con la gran mayoría han dado en el clavo entre dejar lo justo para no traicionar a los recuerdos y lo novedosos para que sepa a fresco y aproveche los cambios de jugabilidad. Ojo con la nueva Senda Arcoiris de Nintendo 64, soberbia.

Análisis Mario Kart 8 Wii U

Nuevas estrategias, gran cambio en el metajuego

Estos 32 circuitos son todo lo que vas a poder aprovechar a un jugador, compitiendo contra la máquina, contra fantasmas o en el modo online contra otra gente. Cada copa va subiendo un poco el nivel con una curva de dificultad muy suave, especialmente por la exigencia relativa de los recorridos. No tanto por los rivales porque la Inteligencia Artificial de la máquina es dura, más parecida a la de los viejos Super Mario Kart Mario Kart 64 que a los últimos. Los otros pilotos corren rápido, buscan trazadas y atacan con malicia. Pero sobre todo están siempre detrás preparados para coger el rebufo de quien esté ahí y salir disparados hacia la meta, son una pesadilla muy de agradecer. Mario Kart 8 ha roto con la dinámica de que cada nueva entrega fuera más fácil.

Pero si de algo presumimos en Revogamers es de tener una comunidad que le da al Mario Kart que da gusto, que se pasa las horas compitiendo en el online, en torneos o por placer, con un nivel muy alto. Vaya, de saber cómo se juega a nivel experto, y precisamente es aquí donde más se luce Mario Kart 8, donde están los auténticos cambios que van a hacer que uno se enganche hasta el fin de los días.

Análisis Mario Kart 8 Wii U
Hay muchos objetos nuevos, como el boomerang

La conducción a alta velocidad es muy exigente, la perfección va a costar. Quien quiera tener un vehículo veloz que se prepare a dejarse los pulgares o las muñecas en la carretera y a hilar muy fino con los ángulos porque este Mario Kart no perdona un fallo. Las paredes atrapan, frenan en seco. Es tan duro que a Lakitu le ha dado penilla y ahora se da prisa en sacarte de un agujero. Los circuitos son anchos, es cierto, pero no todas las curvas están hechas para cualquier combinación de chasis y ruedas y hay que saber sacar partido a cualquier pequeño impulso, sobre todo a los rebufos.

Los viejos conductores de karts tienen que prepararse nuevas estrategias porque todo lo aprendido ya no vale. Antes el riesgo de ir primero era el diluvio de caparazones azules pero eso ha quedado en segundo plano porque ahora una roja te puede machacar mucho más fácilmente. La culpa es del cambio en la forma de afrontar la distribución de objetos. Primero, porque solo puedes tener uno a la vez, no uno en la cola y otro en la caja; segundo, porque han introducido el objeto moneda, inservible. Sin olvidar que tus perseguidores pueden aliarse en las zonas de ingravidez para recortar distancia. Y por último, este es el Mario Kart ciego: no tienes mapa ni tampoco sabes qué objeto lleva cada rival. Bueno, puedes verlo en la pantalla del Wii U Gamepad pero es contraproducente.