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Solitaire

Cinco euros para trabajar la estrategia y habilidad mental. ¿Y la agudeza visual? Ups… / Para los ratos de reflexión delante de la Wii llega una compilación de 18 distintos juegos de solitario de cartas. ¿Barajas?

Mahjong - Solitario - Análisis

El Mahjong no necesita presentación. Aunque algunos habréis llegado a entenderlo en su concepción original, más cercana al póquer, en la que cuatro gánsteres se lo pueden jugar todo como en la mítica escena de Killer 7, lo más extendido por estos lares es su versión Shangai, solitaria. Como ese dominó oriental, muchos lo habréis descubierto entre copas, en la recreativa táctil del pub de turno, intentando ver las parejas antes que el de al lado, y dando rápidos golpazos con el índice para no perder el tiempo... ni tener que echar otra moneda.

Pues por esos cinco euros -que seguro has gastado con los colegas más de una vez- está a la venta desde el pasado mes de diciembre el Mahjong de GameOn, para WiiWare. A priori, todo lo que un maniático de estos solitarios (es fácil hacerse del club) puede esperar: treinta mesas con formas clásicas o innovadoras, intentos de música ambiente del chino del barrio, diseños de fichas alternativos para facilitar la cosa y un puñado de fondos a gusto del consumidor.

 Mahjong WiiWare análisis en Revogamers

Las músicas, por intentar ser típicas, se pasan en monotonía y molestan. 30 minutos que parecen la misma pista, como en Solitaire.

Como no tendrás los ojos lo suficientemente rasgados para dominarlo de primeras, también se incorporan aquí las típicas ayudas de otras versiones virtuales del juego. Además de esas fichas con diseño occidental reconocible, se pueden deshacer varias jugadas o pedir pistas a la consola para dar el siguiente paso con confianza. Ya sabes, como no seas previsor y tengas cierta costumbre, te cerrarás las puertas y ya la clásica disposición "tortuga" te mandará al menú antes de tiempo muchas veces.

En intentarlo una y otra vez, conseguir soltura y desconectar un poco de todo está la gracia del Mahjong. Pese a que incluye varios juegos extra, la ausencia de un multijugador, aunque fuera en el modo solitario por turnos, hace mella en la experiencia final. Siempre es divertido compartir una mesa con otra persona, por aquello de que cada uno percibe de una forma, de decidir la mejor estrategia, o de ponerle nombres inventados a las fichas chinas.

El manejo está conseguido, y los controles mapeados en el sitio correcto. Se puede inclinar la mesa para contemplar el apilamiento o hacer zoom a una zona para verla de cerca. Y aquí viene el otro problema del título. La cámara por defecto presenta unas fichas muy pequeñas, mientras que la de cerca no deja ver la mesa al completo. Algo lógico, sí, pero tanto la resolución de la imagen como el baile de los bordes al tratarse de modelos 3D cansan bastante la vista, y una disposición de las difíciles puede resultar agotadora tanto tiempo. Parecerá irónico, pero en un juego así es donde más se echa de manos una definición mucho más alta para jugar con comodidad. Eso, o una presentación en 2D. La lagrimita que hemos llegado a echar, y no por emoción, nos lleva a seguir prefiriendo las ofertas de DS, donde la pantalla se puede poner mucho más cerca y las fichas se tocan con el lápiz, algo que aquí también da algún fallo.

 Mahjong WiiWare análisis en Revogamers

Pese a las capturas, todo texto está en castellano.

Poco más hay en un título por otro lado accesible y con suficiente material para el jugador solitario. Otros títulos han incluido modo multijugador local o incluso en línea, para emular la disciplina original, amén de extras como la compatibilidad con los Miis o eventos especiales. Pero también han costado el doble de Puntos Nintendo o más (en Japón). No podemos recomendarlo mucho más por lo del tembleque visual, pero un amante de la disciplina Shangai tiene pocas alternativas. Una versión demo vendría de perlas para descubrir si está hecho para tus ojos. Nota [6]

Por David Caballero.

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