LIT

Este instituto es un infierno.

LIT - Análisis

Tras su lanzamiento en América hace meses, el esperado por muchos LIT de WayForward por fin llegó a Europa el pasado 31 de octubre. Con todo el tiempo de diferencia que ha habido, el equipo ha podido hacer algunas pequeñas mejoras del sistema de juego solventando algunos fallos importantes como la facilidad de pulsar un botón a destiempo y por ello tener que volver a empezar el nivel. De todas formas, ¿realmente brilla este juego entre todos los demás?

La inteligencia es la luz que muestra el camino

lit review revogamers

LIT es una de las propuestas más innovadores que se han visto en WiiWare, aunque más por el diseño general del juego que su funcionamiento. ¿Qué lo hace tan distinto del resto de puzles que pueden descargarse en el servicio? Además de un genial diseño de niveles (sobre lo que se hará hincapié más adelante), rompe con todo lo visto ofreciendo pantallas oscuras y un aspecto más cercano a un survival horror que a otra cosa; aunque no tenga de este género poco más que la ambientación.

A lo largo de la partida se controla a Jake, un chico un tanto emo que va al instituto como cada día... Pero no se encuentra con pasillos ajetreados, sino con una completa oscuridad y unos extraños ruidos. Asustado, sin saber que pasa corre por la única hilera de luz que hay hasta llegar a una pizarra y sentarse para pensar qué hacer a continuación... Esa es la pantalla de inicio de LIT.

 Usando el mando como linterna, habrá que ajustar el brillo de la pantalla (importantísimo para poder lograr la mejor experiencia posible) y seleccionar una nueva partida entre los tres huecos disponibles. Cada vez que se empiece un nivel (no es necesario terminarlo), también aparecerá en la esquina inferior derecha en el plano del instituto para poder jugarlo en cualquier momento. Hecho esto, sin más explicaciones se pasará directamente al primer nivel de juego. No hay ningún tutorial, exceptuando el manual electrónico, pero es fácil captar qué hay que hacer a lo largo de las 30 fases.

Jake cruza el umbral de la puerta mientras empieza a sonar uno de los temas del juego y se encuentra con un pequeño rectángulo de luz y el resto de la habitación totalmente a oscuras. Hay una lámpara, un par de ventanas y una puerta de salida. ¿Qué hay que hacer? Usar los objetos disponibles en cada aula para iluminar el camino y llegar ileso a la salida. Para activar un objeto se pulsa el botón 'c', con 'A' se activa la linterna con la cual se puede iluminar apuntando a la pantalla una determinada zona (pero no se puede caminar por algo iluminado solo por la linterna, es necesario encontrar otra fuente luminosa), con 'B' se cambia de objeto y manteniendo pulsado el 'Z' la cámara se sitúa detrás de los hombros del protagonista.

 Tras encender la lámpara, se pueden ver dos cajas de munición de tirachinas. Tras seleccionarlo y apuntar pulsando 'Z', hay que romper una de las ventanas para poder avanzar hasta la siguiente; que a su vez lleva a una mesa que ilumina lo justo para llegar a la salida. Pues ya tan solo queda atravesar esa puerta y pasar a la siguiente fase. A grandes rasgos este es el esquema de la gran mayoría de los niveles (todos menos los jefes). Pero entonces, ¿no será demasiado fácil o repetitivo?

Una buena lección de diseño de niveles

El primer tercio del juego sí es bastante fácil: los elementos nuevos (petardos, mandos de televisión, ordenadores, bengalas y lámparas que se mueven; no hay más) se van introduciendo progresivamente en fases con un esquema muy simple para permitir al jugador entenderlo sin problemas. Pero este es el mayor logro de LIT: lograr un juego completo y entretenido de principio a fin con tan pocos elementos (lo mismo que logró Over The Top Games con su NyxQuest)