Portada » Análisis » Life of Pixel (Wii U)

Life of Pixel

Plataformas  en un homenaje a la historia del videojuego.

Life of Pixel (Wii U) - Análisis

Life of Pixel es lo último del género de plataformas para la eShop de Wii U. Aunque aparte de un videojuego es una ruptura total de la cuarta pared, buscando un homenaje a todas las plataformas retro en las que el píxel era el protagonista. Pero, ¿cómo funciona este nostálgico viaje?

Dos pixeladas mitades

La experiencia de Life of Pixel se divide en dos partes. Por un lado está el desafío plataformero consistente en encontrar todas los pixeles brillantes de cada nivel y alcanzar la salida sin caer en los múltiples agujeros, clavarse en las trampas de pinchos o caer presa de los enemigos que campan cada pantalla. Durante casi su totalidad el juego se controla con la cruceta de control y el botón A que permite realizar un salto doble a perfeccionar si se quiere tener éxito. El control responde con total precisión y el sistema de salto requiere un tiempo para adaptarse a su estilo, donde la potencia del segundo rebote depende de lo rápido que se salte.

La otra mitad de Life of Pixel es el homenaje. Cada uno de los mundos que conforman el título corresponde a una de las grandes máquinas de videojuegos del pasado, entre las que se incluyen algunas icónicas como Atari 2600, Commodore 64 o; representando a Nintendo; llegan NES, Game Boy y Super Nintendo. Dichos mundos están representado con la imaginería representativa de cada uno de estos sistemas: Atari goza de un colorido chillón, NES amplía la paleta y los suaviza o Game Boy incluye su característico verde y negro, entre otras variedades.

 El apartado sonoro del título también busca reflejar de una forma fidedigna el sonido de estas consolas, y aunque las melodías no son tan memorables, en cierto sentido lo logra. Y para colmo, antes de cada uno de los mundos nada mejor para conocer cada máquina que una breve biografía de la misma, con especificaciones técnicas incluidas, para gusto de los más curiosos.

Un insípido homenaje a lo retro

Pero el auténtico problema de Life of Pixel es que se queda ahí, no arriesga o avanza en mecánicas o en estilo artístico. Todos los mundos son exactamente iguales en sus mecánicas jugables, salvo excepciones que se cuentan con los dedos de la mano, y en lo visual solo aumenta el número de colores y la forma de desplegarlos. Se pierde la gran oportunidad de adaptar cada mundo a la forma en que se jugaba a cada consola. El esquema de recoger pixeles y buscar la salida no se ve alterado o con nuevas variables en toda la aventura, lo que hace que la sensación sea mucho más larga y tediosa de lo que realmente es. Cuando un juego de menos de tres horas de duración se hace tedioso algo falla.

Life of Pixel no es un mal juego, pero la ausencia de nuevos elementos a lo largo de toda su durabilidad, unidos a la falta de creatividad en el diseño de niveles y al poco carisma de la representación de las videoconsolas clásicas hace que la sensación general sea insípida. El juego es técnicamente correcto, pero poco inspirado y nada memorable. Se trata del claro ejemplo de que, en los juegos que adoptan estética retro, con apelar a la nostalgia no es suficiente, hay que ofrecer buenas mecánicas también.