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LEGO Star Wars: The Complete Saga

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana… un puñado de piezas se unieron para vivir una aguda aventura de sables láser, chistes y tortas.

LEGO Star Wars: The Complete Saga - Análisis

Análisis LEGO Star WarsPero que un aspecto quede claro: LEGO no es un juego para los que busquen manejar un sable láser como una nueva experiencia con el Wiimote. Es tan nueva experiencia como pudiera ser la espada de Link en Twilight Princess, es decir, el agite del instrumento generará los mismos sablazos que la pulsación del botón. De hecho, sabedores de las limitaciones de su sistema (y probablemente de que es dudosamente satisfactorio), los programadores han asignado el botón B a la misma tarea. La respuesta es además mejor con botón en dos ocasiones: para mantener el sable como escudo (dejándolo pulsado, obviamente no se puede con la mano aunque podrían haber ingeniado algo tan sencillo como poner el mando vertical) y a la hora de hacer un combo de tres golpes para adornar la batalla, que se realiza con tres pulsaciones rítmicas y es casi imposible con 3 agites similares. No obstante, más de un sablazo soltaremos con el Wiimote y tampoco se esperaba que un juego como este descubriera la panacea de la interactividad, ya veremos The Force Unleashed. Todo lo planteado no quita que se pudiera haber pedido algún extra dedicado a Wii, luego tocamos este punto. Por lo demás, sólo se aprecia una falta de trabajo en el control de vehículos móviles, como las naves de asalto, las vainas de carreras o los speeders del Ataque de los Clones. Se controlan más bien regular y sí afecta a la diversión.

A la presentación no se le puede pedir más. El acabado gráfico es ligeramente mejor que el de GameCube, con algún que otro reflejo adicional, alguna textura superior y soporte panorámico y progresivo (también con ciertos tembleques horizontales). Lo importante en este caso sí que cumple sin problemas: las animaciones son suaves y graciosas, todo revienta en mil y una.. piezas, y cuatro o cinco decentes efectos rellenan la lógica planicie de algunos escenarios. Pero vamos, no lo esperes desmerecido respecto a otras versiones, es muy parecido y sobre todo encaja perfectamente con lo que se pretende.

Las escenas LEGO-izadas de las películas son un punto muy destacable. Son formas muy rápidas de enlazar o presentar la historia y dejarte jugar, pero conservan por un lado ángulos y situaciones de los films para luego por otro sacar carcajadas con montones de situaciones estúpidas de los muñecos, que se desmontan, se "decapitan", son torpes y ridículos o se cachondean de sí mismos. Vader sale tosiendo y Padme pare dos fichas bebé con dos "pop!" para morir con los ojos en cruz inmediatamente, por ejemplo.

Del apartado sonoro se puede beber hasta enguachinarse de buen brebaje John Williams, con montones de temas extraídos de los filmes y un plantel impresionante de efectos sonoros Lucas que saldrán en Pro-Logic por los altavoces y bien cuidados por tu Wiimote - sable láser - blaster - lo que sea. Quizás se podrían haber esperado algunas pistas directamente tomadas de las originales (el Duel of the Fates sin los coros es un dolor) pero aún así es de sus mejores apartados.

Como mencionábamos, jugar a este título es una experiencia completamente retro. Posiblemente a un jugador se haga algo sosa, debida en gran parte a que el desarrollo está siempre planteado a conciencia para que dos personajes unan sus habilidades, de hecho la máquina las usará en ausencia de un player 2, a veces con desesperante IA. Pero reunirse con un colega puede dar horas de saltos, interruptores, piezas y mata-mata con mucha risa y complicidad. "¡Pero súbete ahí!" "Usa la fuerza para levantar la plataforma y me monto" "¡Cúbreme!" Efectivamente, habría que pensar dos veces la compra si no se dispone de un compañero. La cámara es mejor cuando uno va solo, claro, pero se perdonan las incomodidades con dos jugadores porque tiene que funcionar así, siguiendo al personaje que decida -requiriendo que ambos se pongan de acuerdo más de dos veces-.