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Harry Potter y el Misterio del Príncipe

Prepara la vuelta al cole. Y no te olvides de la varita y el caldero.

Harry Potter y el Misterio del Príncipe - Análisis


Por otro lado, y para agradable sorpresa, se ha introducido en el juego física real para determinados objetos. Al hacer el conjuro Wingardium Leviosa, para hacer levitar cosas, éstas interactuarán con el escenario y los personajes de forma realista, girando en el aire o incluso rompiéndose al chocar muy fuerte. Durante la preparación de pociones, de la que hablaré más tarde, también se puede juguetear con el motor físico del juego. E incluso se han implementado efectos físicos en la túnica de Quidditch de Harry, cuyos faldones de agitarán consecuentemente con nuestros movimientos. En este sentido el equipo de Electronic Arts ha hecho un gran trabajo.

Harry Potter y el Misterio del Príncipe recibe y respeta la gran herencia musical del film, destacando su banda sonora muy por encima del conjunto. Unos bellísimos acordes acompañarán nuestros paseos por el pasillo, haciendo de algo tan mundano como un paseo al campo de Quidditch (mundano para los magos, claro) una experiencia casi épica.


Burbuja, burbuja, decía mientras removía el caldero la bruja

 Pasemos a lo que realmente nos importa como usuarios de Wii, la jugabilidad con el wiimando y el nunchaku. Al igual que en el apartado gráfico, existen luces y sombras a este aspecto. El juego deja dos sensaciones principales, que es extremadamente corto y muy fácil. En menos de seis horas es perfectamente posible pasarse la historia principal, alargándose ligeramente su durabilidad si se trata de completar los diversos minijuegos extra que lo componen: Quidditch, Pociones y Club de Duelo. En ningún momento encontraremos un pico de dificultad, ni siquiera al toparnos contra los temibles mortífagos, a los cuales machacaremos con sorprendente contundencia. Esto nos da a entender hacia qué tipo público ha sido dirigido el producto: los más pequeños y los jugadores ocasionales.

El esquema de juego ha sido heredado directamente de anteriores entregas de la saga. Para avanzar en la historia deberemos buscar a determinadas personas por el castillo, cumplir la misión que nos encomiende, y luego volver a buscar a otro personaje. Así, una y otra vez, hasta acabar el juego. Para facilitarle al jugador la tarea de orientarse por los pasillos del inmenso Hogwarts, con tan sólo pulsar un botón aparecerá ante nosotros Nick Casi Decapitado, quien nos guiará hasta nuestro destino. A pesar de este esquema tan repetitivo, Harry Potter y el Misterio del Príncipe logrará hacernos sonreir con algunos momentos sorprendentes, como cuando ese personaje se ve de repente enamorado contra su voluntad, o como cuando ese otro mago se siente con suerte.

Hablemos de los hechizos con el wiimote, uno de los mayores atractivos de la franquicia en Wii. Existen dos conjuntos de hechizos, los que podremos usar libremente en el castillo y los que utilizaremos únicamente en combate. Cada uno de ellos se realiza agitando el mando de una determinada manera, sin necesidad de pulsar ningún botón. La sensación es buena e intuitiva, y manejar nuestro wiimando como varita es divertido, sobretodo con Wingardium Leviosa. No obstante he tenido problemas durante los duelos con la detección de algunos hechizos más avanzados, que se confunden con facilidad con Protego. Para practicar nuestras habilidades dispondremos de los cuatro Clubes de Duelo de las casas. En cada uno tendremos una lista de duelistas a los que derrotar para convertirnos en el campeón de duelos. Tratar de conseguir este logro incrementará sin duda la durabilidad del juego, pero su interés resulta bastante discutible. El duelo contra la máquina resulta tan mecánico y predecible que no llega a ser un desafío interesante, aunque quizá en multijugador local la experiencie mejore.