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Guitar Hero: Warriors of Rock

El solo del cisne

Guitar Hero: Warriors of Rock - Análisis


Guitar Hero comenzó siendo una apuesta interesante dentro del mundo de los videojuegos. Un simulador de guitarra que, gracias a un sistema de juego adictivo y una selección musical acertada, provocó la creación de una de las mayores franquicias de la última década. Ha pasado de todo: cambios de desarrollador, la entrada triunfal en el juego online y la aparición de competencia a tomar en cuenta. Y ha sobrevivido. Más aún, se ha ido haciendo más fuerte y mejorando gracias a una capacidad de adaptación fuera de serie frente a los cambios que la amenazaban.

Así que cuando uno tiene delante Warriors of Rock cabe hacerse dos preguntas: ¿falla el equipo de desarrollo o es que la idea ya está agotada?

Tenemos seis entregas anuales principales a las que hay que añadir una multitud de monográficos, como Aerosmith, Metallica y Van Halen; un spin off más fiestero y otros dos en los que encarnas a un DJ con su mesa de mezclas… Hay que trabajar mucho para crear un juego de éxito y pocas veces se justifica la creación de una secuela. ¿Guitar Hero: Warriors of Rock contiene las suficientes novedades para justificarse? Sí y No.

Por un lado tenemos un modo historia con un sabor muy heavy. Una historia épica en la que tenemos que derrotar a La Bestia con la ayuda de ocho guerreros. Cada guerrero tiene sus poderes: algunos rellenan más rápido la barra de poder de estrella, otros hacen que el multiplicador de dicha barra sea más alto, otros consiguen que el multiplicador normal suba más rápido… Tocando melodías los fortalecemos y los convertimos en verdaderos guerreros para ayudarnos en nuestra batalla.

Sin embargo, a pesar de que los dibujos, la voz del narrador (Loquillo) y la dirección artística del juego apuntan a que las melodías serán cañeras y muy metaleras… Pues nos encontramos tocando la sintonía de Spiderman (la antigua) por Los Ramones; Bohemian Rhapsody, de Queen; o la más sangrante: How you remind me, de Nickelback. Con esto no quiero decir que las canciones escogidas no sean buenas (nada más lejos que criticar los gustos musicales de cada uno) pero sí que muchas, demasiadas, de las que vienen incluidas son contradictorias con lo que cabría esperar de la tan manida “vuelta a los orígenes”, que no salva ni el tema exclusivo de Megadeth que se ha hecho para el gran enfrentamiento final.