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Golden Sun - Retroanálisis

Mag… Psinergía RPG en formato portátil.

Golden Sun - Retroanálisis - Análisis

Los RPG tradicionales de Nintendo no abundan, y antes de que llegara el grandísimo Xenoblade, una de las sagas que dio mucha guerra fue Golden Sun del estudio Camelot, que cuenta ya con tres entregas, y de entre ellas las que supusieron la auténtica leyenda fueron las dos de GBA que eran capaces de hacer que nos fundiésemos las pilas sin darnos cuenta. Ambos juegos poseen subtítulos: The Broken Seal el primero (aunque a Occidente llegó sin él) y The Lost Age el segundo, nombres que una vez avanzas representan bastante bien a cada título. Son unos juegos de rol que han creado fans que piden a gritos más juegos y la inclusión de alguno de sus protagonistas en la saga Smash Bros.

A pesar de que ambos juegos de Game Boy Advance son claramente una historia en su conjunto, pueden disfrutarse por separado gracias a que el grupo principal de protagonistas en cada juego es diferente. La relación entre ambos es clara, ya que el segundo comienza al final del primero y encima pueden transferirse los datos de nuestros personajes (obligatorio para exprimir el 100%) de uno a otro vía cable link o en forma de código como en la Saga Oracle de Zelda.

Golden Sun es el típico J-RPG con combates por turnos con encuentros aleatorios que tan de moda puso Final Fantasy. Al igual que en los clásicos del género podemos atacar a nuestros enemigos con armas como espadas, bastones, o hachas; y también utilizando `magia´ que se denomina Psinergía - una disciplina psíquica para dominar los cuatro elementos del universo de Golden Sun. Esta Psinergía la pueden utilizar sólo algunas personas concretas denominadas Adeptos y, además de en el combate, podemos hacer diversas acciones con ella mientras exploramos los diferentes escenarios tales como mover bloques, leer la mente o visionar objetos ocultos. Esto último le da un toque más especial a todas las artes del juego y abre las puertas de la exploración a nuevos niveles.

Los cuatro elementos que componen el juego son Mercurio, Venus, Júpiter y Marte, que representan respectivamente al agua, tierra, viento y fuego. Cada uno de ellos tiene sus propios Adeptos, y además disponen de unas criaturas denominadas Djinn que podremos encontrar en nuestra aventura y utilizarlas para realizar ataques especiales u otras mejoras en el combate, y luego liberar el poder combinado de varios de ellos a través depoderosísimas invocaciones que pueden dar un vuelco a la batalla en cualquier momento. La mecánica de los Djinn es positiva por ambos puntos: nos permite tener coleccionables escondidos por el mundo y da variedad a las batallas con su uso, puesto que bien utilizados son determinantes para alcanzar el éxito.

GOlden Sun

Cada elemento tiene además asociado un faro, unas torres que albergan un grandísimo poder y que llevan apagadas mucho tiempo para contener una fuerza alquímica `terrible´. En el primer Golden Sun descubrimos que el pueblo de nuestros protagonistas (Tale) custodia el templo Sonne, un lugar en el que se albergan las cuatro estrellas elementales, las llaves que pueden encender los faros. La situación se complica cuando éstas son robadas y el Sabio, un ser místico que protege el mundo de Weyard, quiere evitar que el sello que retiene el poder alquímico se rompa. Por ello, él manda a Hans y Garet a que detengan a los malhechores y que consigan que no se enciendan los faros. Así comienza la aventura de nuestros dos guerreros a los que se les unirán Iván y Mía, otros Adeptos que comparten la causa de nuestro dúo inicial. Así tenemos el primer Golden Sun, un juego perfecto para el formato portátil por su facilidad para guardar partidas, combates rápidos pero intensos cuando es necesario y con una duración suficiente (algo más de veinte horas) para enganchar e incluso incentivar la rejugabilidad. Su mayor problema reside en que el final nos presenta una historia que no termina, con un gran `continuará´ que nos obligará a seguir con The Lost Age lo que hemos empezado.

En el segundo juego, el argumento pega un giro y nos veremos en la piel de Félix, Nadia y Sole, que estaban por diversos motivos con el grupo de los malos de la primera aventura y a los que tendremos que acompañar en su viaje para entender sus motivaciones y algunos secretos del mundo de Weyard que desconocíamos hasta ese momento. A este trío se une luego Piers, un habitante de Lemuria, una civilización muy avanzada escondida en mitad del océano (muy al estilo Atlántida) y más tarde el cuarteto original y el nuevo se reúnen y dan los pasos finales juntos. En este título todo lo del primero está presente, y se añaden muchas más cosas como invocaciones secretas ocultas que combinan varios elementos, una mayor variedad de localizaciones, más lugares opcionales, viajes en barco y una historia fantástica con una duración superior a la de la primera entrega.

Golden Sun

Toda la historia de Golden Sun es fantástica, aunque peca de que los personajes pueden parecer un poco planos con poco trasfondo, pero eso no les impide ser carismáticos y geniales. También resulta curioso que nuestro protagonista (Hans o Félix) suele no hablar para que nos identifiquemos con él, pero cuando no es el líder del grupo sí que lo hace. Otro aspecto algo criticable son las situaciones `Sí/No´ que se nos proponen a lo largo de la aventura, ya que el resultado del argumento será el mismo sin importar lo que decidamos, modificando simplemente unas pequeñas líneas de diálogo.

Un apartado que merece mención aparte es el técnico, tanto el sonoro como el gráfico. Componiendo la música tenemos a Motoi Sakuraba (Baten KaitosTales of) a la cabeza, con unas melodías que son de lo mejor visto en Game Boy Advance que se adaptan perfectamente a la situación y que saben cuándo ser épicas y cuándo deben transmitir la tristeza de la Edad Perdida. A nivel gráfico tenemos un título 2D con perspectiva isométrica con unos personajes cuyos sprites preciosos logran un resultado mucho más positivo del que se hubiera podido conseguir de otra manera. En los combates tenemos de nuevo sprites en 2D que simulan un escenario con profundidad y con unos movimientos bastante detallados, teniendo la sensación de que este título explota todo lo posible la máquina.

Golden Sun es magia pura, y aunque pueda no complacer a todo el mundo, sus dos títulos de GBA deben denominarse joyas de las que se puede hablar y hablar y aun así faltaría tiempo para los detalles. La entrega de DS estástdas comentadEn los combates,  bien, pero le falta algo de chispa para transmitir lo que consiguieron los primeros. Esperemos que Camelot se ponga manos a la obra con una nueva entrega tras el desarrollo de Mario Golf World Tour, puesto que la historia de nuevo vuelve a estar en un punto de `continuará…´. También hay que destacar que todos los juegos de la saga están perfectamente traducidos a nuestra lengua y que la promoción que tuvo el primero dio lugar a uno de los anuncios más épicos de Nintendo, que tuvo tanta fama que incentivó que su criatura inventada fuera una invocación de la segunda entrega.

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