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Fragile Dreams (Farewell Ruins of the Moon)

Abandonado por el resto del mundo, abandonado por el control.

Fragile Dreams: Farewell Ruins of the Moon - Análisis

El juego tiene, por lo tanto, un aspecto ideal, acompañado de unos gráficos bien trabajados. Las texturas lucen correctamente y los paisajes, aunque deteriorados, presentan su grado de detalle (los muros no suelen estar vacíos, aunque los elementos decorativos sí que son un poco repetitivos). El trabajo de los modelados también es satisfactorio. Si bien las caras de los pocos personajes de la aventura son ligeramente llanas (algo comprensible dada su estética anime), sí que muestran algunas expresiones faciales. El resto del modelo del personaje está bien caracterizado, aunque como excepción al buen nivel gráfico general están algunas animaciones con cierta falta de naturalidad (como al subir escaleras).

Este entorno decadente es el trasfondo ideal para una historia memorable. En su viaje, Seto encuentra personajes (vivos y muertos) que enriquecen el desarrollo. Y entre ellos destaca una chica de pelo plateado. Esta chica despierta tal interés en Seto que tratará de buscarla por todas partes. Puede que en las fases estándar del juego la historia no haga demasiado acto de presencia; pero los entreactos que la desarrollan demuestran que no es una historia simplona.


La música refleja en cierto modo la propia historia. En la mayor parte del juego no hay banda sonora, todo es sonido ambiente, estás solo. Esto sólo se rompe en los combates y en momentos concretos con una música que a veces rozan lo angustiante. En el polo opuesto, están las cinemáticas, dibujadas como un anime de buena factura y canciones dignas de recordar.

Pero si Fragile puede presumir de una estupenda ambientación, necesita mejorar en su jugabilidad. El apuntado con la linterna se efectúa con el manejo de un puntero Wiimote mediante, tanto en tercera persona como en primera persona (momento en el que pierdes movilidad; pero que te permite hacer zoom). Este control aparentemente es el idóneo para la linterna; pero en el juego se presenta algo errático, con sus atascos y sus cambios de dirección repentinos. Esta falta de optimización del control se vuelve un gran engorro para el jugador, sobre todo en áreas estrechas y serpenteantes, donde la precisión con la linterna es crucial para no atascarse.

Otro punto a mejorar es la movilidad del personaje, la lentitud de la mecánica es extensible a la movilidad de Seto. Girar con el Wiimote resulta tosco cuando quieres efectuar un giro rápido, algo crucial cuando te rodean los enemigos, y la falta de estabilidad en el puntero se hace evidente en algunos de estos giros. Se echa en falta combinar el movimiento con algún botón para hacer un giro más rápido.

Fragile apuesta también por el rol; pero se trata de un rol muy liviano. Acumula experiencia derrotando enemigos para subir de nivel y así tener mayor vida y efectuar un daño mayor al atacar. También puedes equiparte armas de varios tipos (de cuerpo a cuerpo con un rango amplio, armas largas para dar estocadas, armas a distancia). Estas armas las puedes encontrar en los escenarios o se las puedes comprar a un extraño personaje ataviado con una cabeza de pollo que comercia aquello que lleva en su carrito de la compra. Pero los items se reducen en su mayoría a armas (las cuales se pueden romper) y objetos de curación.