Portada » Análisis » Final Fantasy Fables: Chocobo's Dungeon

Chocobo's Dungeon, Final Fantasy Fables

Un simple y desenfadado 'dungeon crawler' destinado a todos los públicos. Desgraciadamente, sobre todo para ellos, está en inglés.

Final Fantasy Fables: Chocobo's Dungeon - Análisis

 Volviendo al apartado jugable, todavía quedan los minijuegos. El más destacado es un juego de cartas coleccionables muy sencillo (quizá demasiado); se trata de un port de Chocobo Tales de DS. El problema que presenta es que sólo admite multijugador online, y es difícil encontrar a alguien dispuesto a jugar. Sin un compañero, sólo se puede jugar contra la máquina, que posee una inteligencia lo bastante baja como para poder ganar sin problemas con un mazo hecho al azar. Un modo multijugador offline hubiera sido la mejor opción; sin ella completar la colección de cartas atrae más bien poco. Los otros dos minijuegos consisten en apuntar y disparar: uno a diestro y siniestro y otro con pulso firme y precisión (mucho más interesante). El inconveniente está en que la única recompensa por obtener buenas puntuaciones es conseguir mas cartas, que muy posiblemente se olviden al poco tiempo.

Así que volvemos al punto de antes: lo mejor, y con mucha diferencia, son las mazmorras. Pero antes de que más de uno se eche para atrás por esto, hay que decir que no son mazmorras al uso. En otras palabras, no es un juego claustrofóbico repleto de salas oscuras y desagradables. De hecho, la mayoría de laberintos son más bien oníricos, con el suelo y las paredes flotando sobre un fondo cambiante.


Pero el mayor logro del juego no es el sistema de combate y exploración de las mazmorras, ni la estética, sino lo bien diseñados que están muchos de los elementos típicos de un RPG. Por ejemplo, la curva de dificultad aumenta de manera que, aunque al comienzo es lo bastante fácil como para ser accesible a todo el mundo, no tarda en exigir cierta habilidad: logra que los jugadores experimentados no tarden en encontrar algo mínimamente difícil y que los más jóvenes asimilen cómo jugar antes de tener que enfrentarse a verdaderos retos. Esto lo hace ideal para los más pequeños, además de ser un producto de bastante más calidad que muchos de los RPGs a los que suelen jugar (spin-off de Pokémon, generalmente).

 No obstante, la mejor muestra de buen hacer está en las diversas profesiones que puede elegir el chocobo. Como en muchos Final Fantasy, en función del oficio (ladrón, mago blanco, guerrero, etc.), las habilidades del personaje serán completamente distintas, además de que sus estadísticas también variarán considerablemente. En los juegos convencionales de esta serie, al luchar casi siempre en grupo, cada oficio cumple funciones muy específicas, a veces imprescindibles: un equipo sin alguien que cure al resto está abocado al fracaso, mientras que sin alguien capaz de resistir muchos golpes un enemigo fuerte acabará pronto con todos los luchadores. En cambio, aquí el protagonista está solo, con lo que cada profesión debe de ser autosuficiente. Y prácticamente todas son válidas, ya que excepto en mazmorras especiales las posibilidades de éxito son muy parecidas en cada oficio. Así que escoger uno u otro es más cuestión de preferir un estilo de juego: la capacidad curativa y las barreras mágicas del mago blanco, la enorme defensa del caballero o el poder ofensivo del mago negro, por citar los primeros que se obtienen.

En conclusión, Chocobo's Dungeon es un juego que cumpliría bien con el objetivo de iniciar a los más jóvenes en el RPG, debido a su sencillez... si estuviera en castellano. Por lo tanto, es aún menos comprensible que no se haya traducido; sobre todo al ver el lujoso manual a color en español. En cualquier caso, es un inglés muy básico que no impide a jugadores algo más grandes disfrutar de largas mazmorras y muchos combates.


Lo mejor:

-La banda sonora, con temas “clásicos”
-Las mazmorras, simples pero conseguidas.
-El equilibrado sistema de trabajos.

Lo peor:

-En inglés.
-Uso nulo de las funciones del mando de Wii.