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FIFA 08

Electronic Arts ha dado el pistoletazo de salida en el camino de la innovación en el control de un videojuego de fútbol. Veamos el resultado.

FIFA 08 - Análisis


No me canso de repetirlo, Electronic Arts ha comprendido que el mejor camino para triunfar en Wii es mezclar sus franquicias millonarias con un toque de innovación Nintendo. Por tanto, están tomando riesgos en el control, pero sin perder de vista ese nuevo mercado al que se está accediendo. Y de ahí surge el primer simulador de fútbol que abandona el control tradicional de botones, ¿pero es tan grande el cambio?

FIFA 08 para Wii en muy similar al resto de las versiones del juego en contenidos, excepto por una pequeña adición y una gran ausencia. Podremos competir en diversas modalidades utilizando los más de 14.000 futbolistas reales de 30 ligas distintas.

Una presentación muy sencilla con tonos claros recibe a los jugadores con unos menús muy amplios dispuestos para ser activados con el puntero de Wii. También los menús interiores o durante los partidos son simples, muy adecuados para los nuevos jugadores, pero que denota una ausencia de ciertas opciones de configuración.

Modos de juego

Junto a los modos de juego directo en partida rápida, también existe la posibilidad de disputar ligas y copas. Sin embargo, la primera y muy destacada ausencia es el Modo Manager que es sin duda el apartado que más prolonga la vida individual de este título permitiendo jugar numerosas temporadas de forma consecutiva, atendiendo a las labores de dirección como el fichaje de entrenador, de equipo físico, gestionar la administración del club, etc. O del modo "Be a Pro", novedad anunciada a bombo y platillo y no presente en Wii en la que controlas a un sólo jugador en el terreno de juego y que parecía obvia para la de Nintendo.

Esta ausencia no es compensada por las ligas existentes. Existe la posibilidad de completar una liga con cualquier equipo y si logras la victoria final te darán dicho trofeo, pero no existe una continuidad. También es posible editar las plantillas, incorporando fichajes, y guardarlas, y utilizarlas en el partido que se desee, pero queda muy lejos de la auténtica modo manager.

Acompañando a este juego realista están ciertas pruebas o retos. Una enorme cantidad que exigen al jugador terminar un partido con un resultado determinado con en el equipo correspondiente. Por ejemplo, una prueba sencilla con el A.C. Milán es acabar un partido contra la Juventus 3 a 1, cuando aún vas 2 a 1 y sólo quedan 30 minutos.

Por otro lado, y nunca como compensación, el juego sí incluye tres minijuegos en el modo Fiesta Futii que sacan mayor partido a las funciones características únicas de Wii: reconocimiento de movimiento en mandos separados y uso de Miis. Junto a uno de realizar equilibrios que se trasladan al mando con un leve movimiento del Wiimote o la pulsación de un botón (que recuerdan en exceso a Elite Beat Agent), y otro que consiste en meter goles a Ronaldinho (o a un amigo) por distintos lados de la portería para romper las dianas con puntos situadas al fondo, destaca el futbolín.

Este redactor, que ha pasado incontables horas agarrado a unos mangos auténticos, tenía grandes expectativas por ver una simulación más o menos total, cogiendo Wiimote y Nunchaku. Sin embargo, el juego sólo permite mover todas las barras del equipo a la vez: tanto en horizontal con el joystick, como girando con el mando regular. Y por si fuera poco, es control es sumamente impreciso y lento y apenas responde en los momentos clave. Sin embargo, es bastante adictivo debido a la tensión que crea, reavivada por esas continuas imprecisiones que llevan a errores.