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Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara

La reedición de dos juegos míticos de Capcom.

Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara - Análisis

Si hubiera que elegir para salvar de la quema a sólo dos beat´m up de la historia, las dos recreativas de Dungeons & Dragons de Capcom estarían sin duda alguna entre los más firmes candidatos al puesto. Desarrolladas para placa CPS2, Tower of Doom y Shadow over Mystara alcanzaron la maestría en un contexto en el que los beat´m uperan uno de los géneros imperantes.

Después de una primera versión doméstica para Saturn, ahora es el turno de las consolas actuales de recibir su ración de Dungeons and Dragons, con todo lo que ello conlleva: goblins, knolls, trolls, elfos, quimeras, osos lechuza, contempladores y, por supuesto, dragones. Con un retraso de un mes en Wii U, dicen que debido a problemas con el online, por fin podemos disfrutar de estos dos títulos, englobados bajo el nombre de Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara.

Dungeons and Dragons Mystara Wii U

Tú sí, tú no

Hay una brecha muy grande en el tratamiento que Capcom ha dado en los dos juegos. Por un lado tenemos Tower of Doom, el primer juego de la saga. Es, per sé, un juego menos completo que su secuela. Apartado visual más limitado, menos opciones de juego, sólo cuatro personajes elegibles, menos objetos y armas y no tantos secretos a encontrar.

Hay que destacar que es un port casi tal cual, con pequeños ajustes en la dificultad para convertirlo en un título más equilibrado. Eso sí, sigue siendo un juego difícil, nada de paseos militares. Pero cuando se compara con Shadowover Mystara uno se da cuenta de la diferencia de tratamiento que han recibido los dos títulos. Tower of Doom es más lento, torpe e impreciso que su secuela, además de que no se han arreglado una serie de problemas que tenía la versión original.

El primero de esos problemas es, sin duda alguna, la traducción. Partimos del hecho de que la recreativa original vino en español, pero uno muy particular. No había Google en aquel entonces, pero la analogía más exacta es que alguien metió todos los diálogos del juego en el traductor, le dio al botón y lo aderezó con una buena dosis de faltas de ortografía y linotipia. El resultado es tener frases tan originales como `Salvaste a la higa del comerciante del manticore´  o `Si eres tan menso de ir a esa torre afligida...´. No habría estado de más una pequeña revisión de los textos y una traducción en condiciones. Los errores son constantes y prácticamente no hay línea de texto que no tenga una falta de ortografía, una errata o un modismo que no se da en España.

Dungeons and Dragons Mystara Wii U

Shadow over Mystara, en cambio, viene en inglés (y alemán y francés) pero por lo menos no te lloran los ojos al enterarte de la historia. Algo fundamental, por cierto, porque a pesar de que ambos títulos son unos `matamata´ en los que hay que avanzar por los escenarios liquidando a todo tipo de criaturas fantásticas, en determinados momentos podremos elegir qué camino seguir. Hay rutas alternativas que pueden llevarnos a obtener unos u otros tesoros. Hay armas legendarias ocultas, superhechizos y varios enemigos finales opcionales que dotan de mucha rejugabilidad al título, incluso tratándose de un arcade.

Además, Shadow over Mystara luce un apartado visual mucho mejor, responde mejor a los controles, es más rápido y dinámico y posee muchas más opciones de juego. Al Guerrero, Enano, Elfo y Clérigo de la primera parte ahora se suman el Hechicero y la Ladrona, todos con habilidades y objetos únicos. La experiencia cambia radicalmente de jugar con un hechicero y su arsenal de conjuros a un guerrero, con la posibilidad de luchar con un arma en cada mano. Hay más objetos, el inventario es más completo y, en definitiva, supera en todos los apartados a Tower of Doom.