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Driift Mania

Lavado de cara a veinte años de carreras arcade.

Driift Mania - Análisis


Para los más veteranos de este mundillo bastaría con decir que Driift Mania se parece mucho al Super Off Road, de 1989. Carreras con coches chiquitines en vista cenital, circuitos de rally embarrados, con saltos y turbos, en los que prima el control absoluto de los giros y saber cuándo echar al contrincante de la pista.

El arcade no ha muerto, está más vivo que nunca, y Driif Mania es arcade elevado a la enésima potencia. Un control ajustadísimo, enmarcado en una dinámica de juego abandonada hace años con la irrupción de las 3D en la industria, pero que sigue siendo tan válida y divertida como lo era hace veinte años.

 Hasta ocho jugadores podrán jugar de forma simultánea en un total de doce circuitos con diferentes ambientaciones: ciudad, colinas, nieve y oasis. Los colores son vivos, siempre con un marcado estilo cell-shaded, aunque sin alardes de ningún tipo. Los circuitos son de creciente dificultad, sencillos al principio, enrevesados al final, con saltos y giros muy cerrados, en los que un fallo puede hacer que caigamos a otra parte de la pista y perdamos un tiempo precioso volviendo a recorrer el tramo perdido. Los turbos y algún atajo que otro son demasiado tentadores como para dejarlos pasar, pero requieren de toda nuestra pericia. Bien aprovechados son los que marcan la barrera de la excelencia, mal usados serán la principal causa de que mordamos el polvo. La dificultad general del título no es baja y dos o tres errores acumulados suponen un hándicap muy serio si queremos alzarnos con el galardón del primer puesto.


Seguramente lo más difícil de todo será controlar los giros, ya que dependen mucho del terreno en el que juguemos, la velocidad que llevamos… Será importante saber medir la inercia que llevamos y cómo se comporta el coche que hemos escogido para correr, salir del derrape con ventaja y girar lo menos posible, si el circuito nos deja…

Aprenderse los recorridos de memoria, control milimétrico de nuestro coche y un poco de mala leche para saber cuándo hay que chocar con el rival para mandarlo a la cuneta. Driift Mania es arcade de la vieja escuela para WiiWare.

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