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Disney Epic Mickey

Cuando talento, nostalgia y pasión se encuentran

Disney Epic Mickey - Análisis

Hablar de Disney es hablar de un cachito de la historia del siglo XX.  Walt Disney consiguió erigir un imperio alrededor de un ratón de buen corazón que se las veía y deseaba para salir de un lío tras otro (casi siempre provocados por su extrema curiosidad y meteduras de pata) y como en todo imperio que se precie, sobre todo en uno que ya va para cumplir un siglo, hay un pasado y cosas que se dejan atrás y olvidan.

Este es el núcleo de Disney Epic Mickey: explorar los cimientos del imperio Disney y redescubrir todo aquello que la gente ha olvidado. La encarnación de este olvido es Oswald, el conejo de la suerte. Allá por 1927 era el protagonista de las producciones de Walt Disney. Una serie de circunstancias hicieron que Oswald pasara a manos de la Universal. Fue entonces cuando Disney, habiendo perdido al protagonista de sus estudios, inventó a un personaje parecido: Mickey Mouse.

Oswald El Conejo de la Suerte

Así pues tenemos como eje central del juego a Mickey y Oswald y su relación fraternal. Mickey es una estrella mundial, ha participado en cientos de películas y cortos de animación y es la cabeza visible de la llamada Fábrica de Sueños. Oswald es un paria, olvidado por todos y que ha hecho lo posible por sobrevivir en el exilio, contemplando a Mickey y no pudiendo evitar sentir que es él el que debiera vivir la vida del ratón más famoso de la historia.  Así, se erige como gobernante de El Páramo, una tierra para los dibujos olvidados como él,  y le da forma de parque de atracciones.

Pero el conjunto de desheredados, de dibujos sin corazón atrapados en las tierras de El Páramo, no queda limitado al personaje de Oswald. Disney Epic Mickey es un monumental homenaje a la historia antigua de Disney. El Páramo es el hogar de los dibujos olvidados, de todos aquellos a los que ya no se recuerda. Viven felices, acompañándose los unos a los otros en su retiro cuando, cómo no, Mickey se cruza en su camino y derrama disolvente sobre su mundo de forma accidental.