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De Blob

Ponte el mono de pintor y coge la batuta. ¿Preparado para una de las mejores locuras de nuestros días?

De Blob - Análisis

El concepto de juego relacionado con todo es la capacidad de Blob. Es un elemento muy a tener en cuenta según se avanza en el juego por diversas razones, y por ello algo estratégico que también se ha trabajado a conciencia. Blob puede llenarse de pintura como una garrafa, de 1 a 100. Cuando recibe un impacto de tinta negra (el arma de los INKT), el número que represente su capacidad comenzará a contar hacia atrás, y habrá que buscar la fuente de agua más cercana para limpiarse. Pasar mucho en el agua disminuye la capacidad cada vez más rápido. Podría parecer idóneo ir, por tanto, siempre casi lleno de pintura: con 100 se puede matar al enemigo más grande y da tiempo a encontrar agua si se es atacado. Pero, por otro lado, hay que considerar la velocidad y agilidad de salto: cuanto más gordo esté Blob, más torpe y lento saltará, incluso puede atascarse entre algunos salientes. Y las misiones y el juego en sí dependen del tiempo, y la agilidad es esencial para algunas zonas. Por lo tanto, habrá que ser un maestro del “lleno un poco más, pinto por aquí, lleno y ataco, me limpio y salto”, etc. Limpiarse también sirve para reiniciar la mezcla de colores, porque puede convenir lavarse y coger el amarillo que está cerca, antes que pasar por el verde, si eres azul (amarillo+azul=verde; verde+amarillo=amarillo; verde+rojo=marrón).

Y el elemento que pone la tensión y la dificultad es, en todo momento, el tiempo. Cada nivel tiene una cuenta atrás que marca tu localización, la llegada de los INKT y el fracaso de la misión. Si te dan con tinta y te “matan”, se resta tiempo (y tienes vidas limitadas), si caes en una zona incandescente, se resta tiempo. Si se deja pasar o se pierde, obviamente, se resta tiempo. En cambio, si se cumplen misiones, si se accede a nuevas áreas y si se libera a los grisianos, se cogen unos relojes que suman tiempo. Otra idea más para la variedad de juego: cuanto mejor vaya el nivel, más habrás acumulado y más tendrás para repasar y completar todo al final, antes de salir pitando... y más pasarás jugando. Es otra trampa.


Esos brillos indican amarillo obligatorio en la misión.

La concordancia y completitud de De Blob se extiende a cada elemento del título, por pequeño que sea, lo que lo hace un conjunto extremadamente sólido, y eso que trata de personajes semi-líquidos. Se ha pensado en todo. Por ejemplo, hay una brújula en todo momento (botón A) para ver dónde queda la misión más cercana, la fuente de agua (o charco, o grifo), y el contenedor de los colores primarios; es dinámica, y cuando no quedan ya misiones indica el edificio sin terminar que haya alrededor, un útil añadido para el difícil 100%. Para conseguirlo, no sólo habrá que pintar absolutamente todo el escenario (una tarea que no es tan complicada, la obsesión ya pondrá de su parte), sino que habrá que, por ejemplo, despertar todos los árboles, convertir todos los carteles de propaganda o encontrar un zepelín que merodea por el escenario y pintarlo desde una posición estratégica. Con un ritmo ambicioso, de intentar ir completando cada fase más o menos, se da una media de unos 75 minutos por nivel, de los diez que hay. Luego se puede batir el tiempo o intentar el 100%. También se puede rejugar (invita a ello) sin agobios en el modo pintura libre. O, si se prefiere una partida rápida, están las buenas misiones secundarias que surgen tras acabar cada nivel. En ellas se puede correr por una zona, pintar otra o enfrentarse a una horda de enemigos con ciertos parámetros prefijados. Y con ellas se desbloquean cantidad de galerías de artes, bocetos, películas y cinemáticas del juego y su proceso de desarrollo. ¿Más? Tienes más, como los estilos (texturas) con los que pintas las paredes, muchos y coleccionables mediante objetos escondidos. O el modo multijugador, que puede apañar unas partidas con algún colega que más o menos lo controle también, o entre gente que nunca haya jugado, por su sencillez. Una pena que el framerate se cargue en el multi la excelente fluidez que presenta el juego principal. Pero De Blob da para mucho, mucho, mucho juego.


El dique. Ya verás cuando lo liberes...