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Block Breaker Deluxe

El espíritu de Arkanoid vuelve más fuerte que nunca gracias a Block Breaker Deluxe. Uno de los grandísimos clásicos de la industria, un arcade puro y duro que asoma la cabeza para cautivarnos en su enésima revisión, esta vez para el sistema de descarga de Wii.

Block Breaker Deluxe - Análisis

La propuesta no puede ser más sencilla. Una plataforma que se mueve de izquierda a derecha, una bola que rebota, bloques que romper con ella y muchos power ups que nos facilitan, sólo a veces, la tarea.


Alrededor de 100 niveles, divididos en 6 mundos, un mundo especial con eventos desbloqueables y un modo versus contra la CPU sólo desbloqueable después de habernos pasado el modo “historia”. Además, una tienda en la que comprar mejoras de los power ups o vidas extra y un modo competitivo en el que nos podremos enfrentar a un amigo en una suerte de fusión entre Pong y Arkanoid, al que le falta algo de fuerza, pero que resulta entretenido.

El verdadero jugo de este Block Breaker Deluxe lo exprimiremos en los niveles en solitario, en los inteligentes diseños de los niveles, en descubrir para qué sirve cada mejora o qué pasa cuando golpeamos cada bloque. Hay algunos que desaparecen de un toque, otros de tres e incluso los que sólo se rompen si se les golpea por un lado determinado. Hay bloques que desaparecen para reaparecer a los pocos segundos y los hay que se teletransportan a otro lado de la pantalla. Podremos equiparnos con un laser para romper bloques, convertir la plataforma en un imán para impedir que la bola rebote y redirigirla, aumentar o disminuir el tamaño de la plataforma y, mi favorito, el que hace que la plataforma se haga invisible: todo un reto.

El control está basado completamente en el puntero. Si movemos el wiimote a la izquierda, para allá va la plataforma, haciendo lo propio si lo dirigimos a la derecha. Una mirilla nos sirve para coger los power ups que bajan y para disparar manualmente cuando cojamos la mejora pertinente (todos las mejoras se activan con el A o el B). Si tenemos el imán, o al principio de cada vida, podremos dirigir la salida de la bola con la cruceta. Existe la posibilidad de manejar la plataforma con la cruceta, en vez de con el puntero, pero no resulta ni la mitad de divertida.


Los mundos del modo historia son establecimientos en los que tendremos que labrarnos una reputación como jugadores y poder acceder al siguiente nivel. Cada mundo tiene diez niveles normales y luego un jefe final. Un guía propio de cada mundo nos dará consejos, nos animará o intentará humillarnos. Cada escenario tiene un bonus de puntuación, tales como no perder una vida o pasárselo en un determinado tiempo. Nuestra puntuación aparece reflejada en dólares, que luego podremos cambiar en la tienda por mejoras de los power ups o para acceder a zonas secretas.

El aspecto visual del juego es desenfadado, con una interfaz muy sencilla y clara de entender, agradable a la vista. Sólo a veces, en los últimos mundos, existen ciertos elementos de la interfaz que ocultan parte de la pantalla e influyen negativamente en la experiencia de juego. El apartado sonoro es simplemente cumplidor, con melodías variadas, pero de poca inspiración, y tampoco se le exige mucho más.


Un gran juego de arcade que proporciona un entretenimiento rápido y efectivo. Muchos mundos y elementos desbloqueables alargan la vida del juego, pero para bien, ya que no se hace repetitivo. El sabor de los clásicos perfectamente adaptado a Wii y sus características únicas.