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BWii: Battalion Wars ii

Vuelven las refriegas, los bombardeos, las escaramuzas, el frenesí, el conflicto entre decenas de unidades diferentes, los asedios y defensas de bases, las conquistas. Vuelve Battalion Wars.

Battalion Wars II - Análisis

Cuando hace ya más de tres años Kuju Entertainment mostró las primeras imágenes de lo que sería la primera entrega de Battalion Wars para Game Cube, la originalidad de su propuesta y lo desenfadado de su diseño hicieron que el que suscribe ahora estas líneas sintiera una curiosidad por un título que en teoría iba a aventurarse en un género muy poco explotado en las consolas de sobremesa: el de estratégica bélica. El juego prometía, y finalmente consiguió dejar un gran sabor de boca por sus virtudes y pese a sus claras carencias, esto era, un gran número de tropas que manejar por tierra y aire en una contienda que enfrentaba a 5 naciones, cada una con su diseño específico, a lo largo de una campaña que si bien entretenía, era bastante corta, y dejaba con las ganas de un modo multijugador para un título que jugablemente había conseguido manejar con un pad de forma notable a un buen puñado de tropas diferentes. Todo esto acompañado de un brillante diseño de escenarios los cuales, como contrapartida, tenían un feedback ante las acciones del jugador bastante limitado: estos eran apenas destructibles, y elementos como árboles, plantas o rocas quedaban impasibles ante el devastador ataque de un escuadrón de bombarderos.

Es por ello que no hay que valorar Battalion Wars II como un título individual, sino como la continuación de un juego notable que ha pretendido evolucionar y subsanar sus errores, en unas ocasiones con más acierto que en otras. Veamos entonces qué elementos han conseguido levantar el vuelo en esta nueva guerra, y cuáles han sido aplastados en el crudo fango del campo de batalla.



Esto es la guerra


Bien comandante, esta es la situación: se sospechaba que el Imperio Solar estaba construyendo un arma de gran potencial destructivo, como ya hizo tiempo atrás para destruir a la Legión de Hierro. Ante la amenaza, el ejército de las Islas Anglo ha lanzado una ofensiva con el fin de parar la construcción de la supuesta arma, pero la Confederación Occidental, grandes aliados desde hace ya tiempo del Imperio Solar, se ha involucrado en el conflicto para defender a sus amigos. Pese a todo, se sospecha que tal arma no existe, y que quizás otra nación esté sacando provecho de este conflicto para algún turbulento fin. Se sospecha de la nación de Xylvania liderada por el Kaiser Vlad, ya que desde hace algunos años está llevando a cabo unas misteriosas excavaciones aprovechando la distracción de los diferentes conflictos entre el resto de países. Tras la invasión de las Islas de Imperio Solar, el comandante A-Quira se ha tomado la venganza como algo personal, y el ejército de Tundra se le ha unido para recuperar la gloria bélica de la que gozó en el pasado. La situación, pues, es que tenemos un gran conflicto en el que todo el mundo está luchando pero las intenciones de cada uno siguen sin estar realmente claras. ¡Maldita sea comandante! ¡Reúna a sus tropas y salga al campo de batalla a enmendar este entuerto! ¡Tiene 20 misiones por delante para solucionarlo!


Adiestramiento militar

Bien comandante, ya sé que usted ha llegado hasta aquí por méritos propios, pero déjeme recordarle las viejas batallitas de cuando usted estaba en el campo de instrucción. Ya sabe que podrá moverse con el stick analógico del nunchuk mientras que el Wiimote será, como no podría ser de otra forma, su arma o su bastón de mando para controlar a su ejército por completo. Este nuevo conflicto ha traído mejoras significativas al arte de la guerra. Atrás quedó el engorroso manejo de un joystick para apuntar a un enemigo y designar a sus tropas un ataque hacia el mismo. Ahora todo será más sencillo, basta con apuntar en la pantalla con el puntero del Wiimote al objetivo que quiere atacar y pulsar A, para que la unidad que tiene seleccionada realice el ataque. Si no está apuntando a ninguna unidad, pulsando A dará órdenes generales como defender o seguir al pelotón en el que usted se encuentre.

La navegación entre el menú de tropas será más sencilla, y a través de la cruceta en el Wiimote podrá seleccionar pulsando derecha o izquierda el tipo de unidad que más le convenga en esa situación para que ataque a un objetivo. Si por el contrario no quiere darle una orden a esa unidad, sino que quiere tomar el control de la misma, deje presionado A sin soltarlo, y en un momento podrá pasar de controlar a un agobiado soldado de infantería en medio de una escaramuza a un devastador bombardero que limpiará del campo de batalla toda la escoria que quiera eliminar. Y hablando de eliminar, no olvide que el botón B será el gatillo de su arma, el cuál seguramente tendrá pulsado el 90% del tiempo que esté en una misión.

Respecto a las técnicas de lucha individual, déjeme recordarle comandante que para saltar ya no tiene que pulsar un botón, sino que ahora deberá agitar el nunchuk hacia arriba. Este mismo movimiento servirá para ordenar a sus submarinos que se sumerjan en el agua, o al contrario, que emerjan a la superficie. Las maniobras evasivas las podrá realizar con un sencillo movimiento de nunchuk hacia los lados. Si quiere centrar su ataque en una unidad determinada, sólo tendrá que pulsar el botón Z para fijar un blanco y moverse alrededor de ésta.