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Advance Wars

Analizamos Advance Wars para la Consola Virtual de Wii U.

Advance Wars - Análisis

Gracias a Advance Wars los amantes de la estrategia ya tenemos a qué agarrarnos en Wii U, aunque sea a través de la Consola Virtual de Game Boy Advance, recreando todo tipo de enfrentamientos bélicos por turnos.

La base del juego en esta versión será la campaña, incluyendo un tutorial ejemplar, prácticamente una campaña en paralelo. Estas fases de entrenamiento nos enseñarán las mecánicas del juego y algunos trucos a tener en cuenta, pero siempre de forma directa y rápida, incluso evitando que nos interrumpan con consejos una vez comience el combate y poder centrarnos completamente en nuestra tarea. Esta filosofía se alarga todo el juego, poniéndonos en situación con puñadito de frases, sin interrupciones durante la batalla.

Advance Wars

Realizaremos nuestras maniobras día a día, que es como están representados los turnos. Advance Wars destaca en saber poner sobre los escenarios multitud de tipos de tropas diferentes: infantería, vehículos de combate, artillería, aéreos y navales. Todos muy bien balanceados, rango de movimiento y ataque, con un extraordinario poder de destrucción y al mismo tiempo una terrorífica debilidad, dependiendo de en qué condiciones los usemos.

Se nota el cuidado tanto en el equilibrio como en el diseño de los escenarios. Una vez entrados en la campaña casi siempre estaremos en inferioridad numérica o de potencia de fuego, así que hay que aprender rápido a aprovechar cualquier ventaja del terreno, saber atraer al adversario, cuándo golpear y cuándo dejar pasar un turno o dos aguantando los ataques enemigos sin disparar.

A esto se añaden mecánicas como la captura de edificios o la construcción de nuevas tropas en fábricas, muelles o aeropuertos, que muchas veces deberemos capturar o conquistar. Como las tropas son idénticas en todos los ejércitos (pese a tener un diseño distinto en las animaciones de ataque), la variedad y las sorpresas llegan por otra parte.

Primero, podremos terminar un escenario de distintas formas. Normalmente basta con capturar el Cuartel General enemigo o destruir todas sus unidades, aunque en ocasiones los objetivos de la misión serán más concretos, como capturar un número determinado de edificios antes que tu contrincante, evitar perder cierta cantidad de ellos, o resistir unos cuantos turnos ante un ejército terriblemente superior.

Advance Wars

También tendremos la clásica niebla de guerra, que viene y va, o enemigos emboscados que sólo detectaremos cuando los tengamos encima. Pero lo que destaca es el poder especial de los comandantes, que podremos usar o sufrir pasados unos cuantos turnos. Son tan variopintos como un doble turno, una penalización al movimiento rival, mayor poder de ataque, reparación de tus tropas… Hay que elegir bien quién nos acompañará en cada ocasión para no sufrir más de la cuenta.

La campaña se redondea con caminos que se dividen y pantallas que sólo podremos jugar si hemos superado otras con un ayudante concreto y cierta puntuación, así que la rejugabilidad está más que asegurada.

Más allá de eso, tenemos una tienda dónde desbloquear mapas, pero al no disponer de la conectividad para jugar con amigos, no tiene mucho sentido teniendo la campaña. Gráficamente el juego es rústico, prácticamente atapuértico, musicalmente terrorífico, y argumentalmente de auténtica vergüenza ajena. Se agradece que las introducciones sean breves y directas, porque alargar esos diálogos ridículamente triviales de ejércitos que se comportan como clubes de fútbol de Campeones, capitaneados por niños absurdos sin que nadie los mande a la escuela, puede provocar desasosiegos emocionales.

Advance Wars

En resumen, un juego que cumple de forma soberbia en el apartado jugable, divertidísimo, variado, retante y medido al milímetro, pero con asperezas en los demás apartados. Nos perdemos también parte del contenido y la diversión al no poder competir con amigos.