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3D Shinobi III

Analizamos 3D Shinobi III, la adaptación a Nintendo 3DS de este clásico de plataformas y acción de Mega Drive de mano de SEGA.

3D Shinobi III - Análisis

Qué fácil es analizar 3D Shinobi III: Return of the Ninja Master, pero es aun más sencillo si la nueva versión de Nintendo 3DS tiene el trabajo y el mimo que SEGA le ha dedicado a este 3D Classic, uno de los ocho con los que está celebrando el 25º aniversario de Megadrive.  

3D Shinobi III

Shinobi III es para muchos el mejor de la saga, junto con el título original de recreativa. El estudio M2, entonces a la sombra del Sonic Team, fue capaz de crear un juego dinámico, completo, variado y técnicamente muy bueno. La clave de su éxito es el ritmo, constante y vivo, pero nunca estresante. Las pantallas están diseñadas para que vayas siempre buscando ese nuevo enemigo u obstáculo, sin saturar y sin dejar huecos. 

Pero no de una forma lineal, algo difícil de evitar en juegos bidimensionales. El otro gran secreto de 3D Shinobi III está en la oferta de situaciones. De un bosque infestado de ninjas que te asaltan al paso pasas a una persecución a caballo o a la escalada de una catarata roca a roca, siempre equilibrando amenazas de ataque y de muerte directa. La cámara está siempre muy cerca de la escena, como para presumir del gran nivel gráfico logrado que aun está mejor en esta versión de Nintendo 3DS. También tiene tres o cuatro melodías geniales y en general todas son suficientemente buenas como para no provocar ansiedad por estar atrapado vidas y vidas en un mismo lugar.

No estuvieron sus creadores tan inspirados a la hora de crear los jefes de nivel ni los intermedios porque la mayoría de ellos son lentos, excesivamente previsibles en ataque y, al fin y al cabo, asequibles al primer intento.

3D Shinobi III

Es fácil ser un ninja sanguinario si tienes todas las habilidades de Joe Musashi. Para este juego (el octavo de la saga a pesar del nombre) los desarrolladores prefirieron crear un personaje hábil y compacto en lugar de dotarle de un ataque básico muy repetido y varios asistenciales. Armado con espada y kunais finitos, es tan capaz y poderoso como lo sea el jugador de utilizar su salto, su sigilo y su carrera. Se deja manejar con facilidad y así se acopla a las pantallas con una dulzura realmente impactante en esa época.

En el fondo 3D Shinobi III no es un título que destaque por su dificultad. De hecho, el nuevo Shinobi original de Nintendo 3DS es más difícil que este a pesar de ofrecer una perspectiva de cámara que permite ver más lejos. Los enemigos son agresivos pero hay tiempo de sobra para acabar con ellos y sobre todo un gran repertorio de ataques. Las fases de habilidad, que más que plataformas son ausencia de ellas, sí son más complejas y obligan a dominar el doble salto, especialmente hacia el final del juego, pero en ningún caso es un título basado en el píxel perfect ni tiene saltos imposibles y desesperantes (aunque reconozco que he muerto más de 20 veces en un punto).

Dependiendo de esa elección de dificultad y de la destreza del jugador se llega al punto polémico del juego, aunque común en los títulos del género de las primeras consolas, su duración. Quien se proponga avanzar sin más se lo podrá terminar en tres o cuatro horas, pero quien haga eso se va a privar a sí mismo del placer que supone el reto que suponen estos juegos: esa trampa escondida junto a una vida extra que te hace caer al vacío, un enemigo que aparece de repente y te quita el último toque o saberse los caminos del castillo laberíntico. Porque en 3D Shinobi III hay que morir muchas veces, es elemental.

3D Shinobi III: retoques así, sí

Si el juego ya es bueno de por sí, las mejoras de la versión de Nintendo 3DS le han quedado perfectas. Como todos los de la serie incluye varias opciones novedosas de configuración como poder escoger entre la versión original japonesa y la occidental simplificada, entre Mega Drive y Mega Drive2 (aunque apenas se nota) y algo muy útil e imprescindible en los tiempos actuales, un slot de guardado para cargar una y otra vez en ese punto imposible sin perder todas las vidas.

3D Shinobi III

Pero lo mejor está en la imagen. 3D Shinobi III está retocado para sacar provecho a las capas que construyen los escenarios y formar una imagen estereoscópica que en ocasiones llega a ser sublime. No son imágenes superpuestas separadas por un espacio, que sería el recurso fácil, M2 ha creado un lienzo único que corre hacia el fondo de la imagen y lo ha completado con pequeños efectos que saltan al frente ocasionalmente. Además se puede escoger entre efecto de profundidad o de relieve. Y quien no quiera 3D, quien prefiera jugar como en su Megadrive, tiene la opción clásico que simula la visión de una tele de tubo, con lo bordes redondeadas y menor definición de imagen, sorprendente.

Si estás buscando un 3D Classic de SEGA para tu Nintendo 3DS intentar razonar no tiene sentido, lo único lógico es comprar el juego que marcó tu infancia y que te va a devolver las alegrías de la niñez. Pero una vez pasada esa barrera 3D Shinobi III: Return of the Ninja Master es una de esos juegos que merece la pena jugar para entender hasta dónde dieron de sí los 16 bits.