Esta entrega está a la altura de los demás juegos de la saga ofreciéndonos una grata experiencia para la portátil de Nintendo.

La sétima entrega de la saga Dragon Quest, Dragon Quest VII: Fragmentos de un mundo olvidado, ha sido desarrollada por ArtePiazza y publicada por Square Enix. Este título que salió originalmente bajo el nombre de Dragon Warrior VII para PlayStation, y que se puede considerar el más largo de la saga, nos llega por primera vez en español para Nintendo 3DS.

Fragmentos de un mundo olvidado

La historia de Dragon Quest VII nos pone en la piel de Auster y sus amigos, el príncipe Kiefer y Mariel, que tienen que devolver al presente las diferentes tierras que han sido selladas en el pasado. Para ello tienen que volver atrás en el tiempo en unas antiguas ruinas para así vencer al mal que asola cada lugar y encontrar una serie de tablillas que nos ayudarán en nuestra misión.

(El nombre de nuestro protagonista, no viene por defecto y podemos ponerle el nombre que queramos)

Como todo RPG quizás la historia puede ser lo más importante y lo que te haga engancharte, aunque esto no sucede en Dragon Quest VII. La historia puede llegar a desarrollarse muy lentamente y aunque tenemos una trama principal que es devolver al mundo a su estado original, cada isla que visitemos tiene su propia historia y un motivo por el que ha quedado así, por lo que tenemos cortas historias según la isla en la que nos encontremos.

Explorando la islas

En este juego tenemos bastantes cosas que hacer, sobre todo explorar y hablar con los habitantes de las diferentes aldeas e islas. Es importante que hablemos con ellos no solo para poder avanzar en nuestra aventura si no para también completar las misiones secundarias.

En las diferentes aldeas podemos comprar nuevos objetos, armaduras y armas, así como poder descansar. Además podemos gastar nuestro “tiempo libre” visitando el casino, canjeando las minimedallas por premios, completando el monstruológico, así como llevar habitantes al refugio de monstruos. Por lo que como podéis imaginar, quien quiera ir completando todo tiene juego para rato. Poco a poco el propio juego nos va desbloqueando estas características y añadiendo nuevas funcionalidades conforme avancemos. Esto por un lado es bueno porque siempre tenemos novedades pero otro puede ser un poco agobiante tener que esperar tanto para algunas opciones.

En el juego tenemos varias formas de viajar, así como acceder a todos sus rincones, como los fragmentos que nos llevarán al pasado, el barco que nos ayudará alcanzar las diferentes islas o la alfombra mágica. Además con el hechizo de Telerregreso podemos llegar rápidamente a cualquiera de las islas que hayamos visitado.

No solo podremos explorar islas y ciudades. Llegaremos a toparnos con puzles de toda clase, y cuevas laberínticas donde más de una vez tendremos que dar la vuelta por no haber cogido el camino correcto. Eso sí… quizás nos hayamos topado con algún tesoro. Y si por algún casual nos hemos despistado y no sabemos cómo continuar, podremos hablar con los miembros del equipo para que nos den alguna pista o nos digan claramente nuestro próximo objetivo.

Además, si hemos pasado mucho tiempo sin jugar desde el menú en la opción Info podemos elegir una serie de opciones (acontecimientos recientes, siguiente fragmento de tablilla, lista de fragmentos de tablillas, hasta ahora…) que nos pueden contar entre otras cosas, qué es lo que ha pasado en la historia, o donde puede estar nuestro siguiente fragmento.

Sistema de combate

A lo largo de nuestra aventura iremos encontrando diversos enemigos que tendremos que eliminar. Por lo general se encuentran en el pasado, fuera de las diferentes aldeas y localizaciones que tenemos que visitar. Los enemigos son visibles en el mapa por lo que si tenemos suerte podremos esquivarlos para evitar ciertas peleas incómodas cuando nos falte poca vida. Si el enemigo nos toca o lo tocamos nosotros a él, es entonces cuando empezará el combate.

Cuando este combate empieza tenemos una lucha por turnos donde podemos elegir darles órdenes a nuestros compañeros (siempre tendremos que darle órdenes a nuestro protagonista) o que actúen por su cuenta según una serie de tácticas (Sin piedad, Lucha prudente, Apoyo, No usar magia…). Si elegimos darles órdenes entonces podemos desde Atacar normal, usar alguna habilidad o conjuro, usar un objeto, defendernos y huir.

Cuando terminemos un combate nuestros personajes pueden conseguir oro y objetos, así como experiencia. A medida que van subiendo de nivel además de hacerse más fuertes irán aprendiendo nuevos conjuros y habilidades en función de la vocación que hayamos escogido.

También ocurre que, en ocasiones después de acabar un combate, el enemigo se levante y podamos hablarle acerca del Monstruológico, un lugar en el que pueden ir a vivir los monstruos.

Vocaciones

Las vocaciones o sistema de clases es lo que permitirá a nuestros personajes que puedan aprender diferentes habilidades (aunque no contaremos con este sistema hasta muy avanzados en la historia). Contamos con más de 30 vocaciones, por lo que llegaremos a tener muchas habilidades en un mismo personaje. Cuando asignamos una vocación a nuestro personaje cambia tanto nuestro aspecto físico como nuestras estadísticas, por lo que hay elegir sabiamente la que necesitamos contra los grandes jefes.

Si conseguimos maximizar ciertas vocaciones llegaremos a desbloquear nuevas vocaciones. Conseguiremos nuevas habilidades así como maximizar la vocación a medida que vamos teniendo combates. Es decir, que no conseguiremos desarrollar la vocación ganando experiencia sino a raíz de  tener un número determinado de combates.

Algunas de las habilidades las aprenderemos de los monstruos, son las llamadas vocaciones de monstruos que podemos obtener de algunos cofres y enemigos. Reconoceremos este objeto bajo el nombre de “corazón de monstruo”. Tenemos de esta manera, gran variedad de combinaciones para ir desarrollando a nuestros personajes dependiendo del estilo de juego de cada jugador.

Nuevo aspecto y mejoras

El nuevo lavado de cara de Dragon Quest respecto a su versión de PlayStation destaca notablemente, dándole una nueva frescura al juego. Tras compararlo con su versión original, algunas localizaciones de objetos y enemigos han sido mantenidas intactas. Por otro lado algunos diseños de los escenarios, como por ejemplo el Santuario Mísitico, han sido reformados por completo. También hay que añadir que por lo general en los exteriores de las ciudades encontraremos escenarios bastante vacíos aunque poblados de enemigos.

El 3D que nos ofrece el título es bastante correcto. Debido a su perspectiva no resulta molesto, ya que lo ejecuta de una manera muy suave. Esto unido al modelado del juego, hace una grata experiencia visual en su totalidad.

Con su funcionalidad de StreetPass u online llegaremos a desbloquear nuevas mazmorras. Podremos coleccionar las tablillas de viajero para intercambiarlas con otros jugadores y poder conseguir objetos raros y recompensas. Y todo esto gracias a una expedición de monstruos que seleccionaremos nosotros.

La localización del juego es de lo que más me ha gustado, donde se pueden apreciar diferentes acentos para diferenciar y hacer más amenos el recorrido de cada aldea. Además será frecuente ver diálogos que nos sacaran alguna sonrisa.

La banda sonora del juego, que ha sido compuesta por Koichi Sugiyama, ha sido mejorada por completo por lo que podemos disfrutarla aún más. He de mencionar que a veces reciclarán muchas pistas pero es un poco comprensible debido a la larga extensión de lugares que podemos visitar.

Esta séptima entrega ha aterrizado de muy buena manera en nuestro territorio ofreciéndonos más de 100 horas de juego que se pueden alargar si queremos maximizar todas las vocaciones y conseguirlo todo.