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Análisis de Saints Row: The Third - The Full Package

Saints Row nació como una, digamos, respuesta al éxito de Grand Theft Auto, más conocido ahora como GTA, y sus primeras entregas intentaron repetir el éxito de la franquicia de Rockstar sin alma ni innovación alguna. Pero llegó esta tercera parte y aquí es donde, afortunadamente, Saints Row se olvidó de GTA y desplegó todo su sórdido, estrafalario y violento potencial, aunque eso es algo que ocurrió ya en 2011.

De vuelta a la calle

Saints Row: The Third continúa donde se quedó Saints Row 2, aunque solo argumentalmente. Tras arrasar con todo y con todos, los Saints son los amos de toda Steelwater; ya no son simplemente una banda de matones, sino que se han convertido en toda una marca, con sus propia línea de ropa, zapatillas, bebidas energéticas… La gente les respeta y les idolatra, hombres y niños quieren ser como Johnny Gat, y las mujeres quieren, bueno, otras cosas. Todo parece ir bien hasta que una hermandad criminal conocida como el Sindicato decide que ellos quieren también un trozo del pastel.

El Sindicato tiene los recursos y el músculo y pensaban que los Saints se iban a doblegar a su voluntad y darles un pellizco de sus sustanciosas ganancias, pero se equivocaban. Así, Gat y los suyos, entre los que te encuentras disfrazado del propio actor-gángster, dan al traste con los planes de la banda rival, o eso parece. Poco después de un tremendamente alocado y original tutorial, descubrimos que el Sindicato nos ha dejado sin fondos gracias a sus más que notables influencias, por lo que tendremos que ganarnos de nuevo el respeto de la calle, esta vez en Steelport, una nueva ciudad más grande y viva y sobre todo llena de gentuza, como nosotros.

Irrepetible

Saints Row: The Third está lleno de situaciones de lo más variopintas, lo que le hace extremadamente divertido a cada minuto. Con una historia que puede irse hasta las 15 o 20 horas, este The Full Package además incluye más armas, ropa, vehículos y, cómo no, misiones, y son incluso más hilarantes que las del juego base, por lo que será normal que, si queréis completarlo todo, os paséis de las 60 horas en el contador. Este paquete, con todos los DLC incluidos, se desbloquea nada más terminar la primera misión  y sus misiones extra se integran con las normales, de modo que podréis acceder a ellas desde el principio.

Elegir misión se hace desde el teléfono móvil, y una vez escogida una, no podremos cancelarla. Este es asimismo uno de los puntos flacos del juego, ya que Saints Row: The Third es totalmente inconexo en cuanto a nuestras acciones. Más allá de ganar algo de respeto, comprar propiedades y poder reclutar a miembros de la pandilla, pareciera que da lo mismo jugar a la primera o a la última misión del juego. Apenas hay evolución porque su sistema de elección de misiones no lo permite. Nuestros actos no trascienden, digámoslo así.

Aun con todo, la variedad de situaciones a la que nos enfrentaremos compensa sobremanera esta falta de influencia sobre el mundo. Un minuto podemos estar rodando una película donde disparar a platillos volantes mientras una sexi alienígena morada conduce un Jeep, más tarde vérnoslas es un macabro juego donde tratar de no disparar a los pandas, y poco después estar pegando con un consolador gigante a un ejército de zombis o cayendo desde un avión en llamas a pleno corazón de la ciudad. Hay, como vemos, muchas misiones muy originales que además vienen acompañadas de diálogos igual de hilarantes. Las palabrotas y las malas formas están a la orden del día, así como la violencia, el sexo y las drogas, por lo que hay que tener muy claro que no es un producto recomendado para todas las edades.

También hay misiones más normales e iterativas que irán apareciendo según circulemos por su vasto mundo, como las de acabar con los puntos de venta de bandas rivales o las del profesor Genki. Además, hay multitud de desafíos a nuestra elección, como robar coches marcados, asesinar a una persona concreta y una treintena de desafíos más.

Cualquier acción que llevemos a cabo subirá nuestro respeto, lo que, además de hacernos ganar popularidad y que nos pidan autógrafos y fotos por las calles, nos dejará mejorar a nuestro personaje comprando habilidades como el poder llevar dos armas en ambas manos o correr más tiempo sin cansarnos. Este lo habremos creado en un editor tan completo que hasta podremos elegir el tamaño de nuestro paquete, si somos hombre, o de nuestro busto, si elegimos ser mujer (se llama atractivo), e incluso la anchura y profundidad del occipucio, el contorno de nuestros ojos, color de piel (verde, morada, azul…), etc.

Los Saints en Switch

Por mucho The Full Package que sea, lo cierto es que Saints Row: The Third es un juego de la generación pasada, y ya ahí hubo elementos que chirriaban.

La ciudad, bastante viva de peatones y tráfico, podría estarlo muchísimo más, y aunque hay bastantes comercios como armerías o talleres donde tunear nuestro coche hasta límites insospechados, no estaría de más que las propiedades que adquirimos, que son muchas, nos dieran misiones y no solo dinero cada cierto tiempo.

Visualmente estamos ante un juego justito, justito, pero al menos se mueve siempre con fluidez, menos en alguna cinemática puntual. En portátil sí llama la atención tener toda una ciudad en la palma de nuestra mano y recorrerla a semejante velocidad.

En modos de juego nada que objetar. A su ya de por sí extenso modo historia, hay que sumar la posibilidad de jugar en LAN o en línea su campaña, y funciona realmente bien, sin tirones y eligiendo sala rápidamente.

Igual que en su modo horda, donde eliminar a oleadas de enemigos de las formas más imaginativas posibles. Seremos nosotros gigantes, o ellos, o llevaremos guantes eléctricos, o usaremos un tanque contra prostitutas armadas con rifles de francotirador… Sin duda, un modo ideal para disfrutar en compañía o a solas si solo queremos un poco de divertida acción rápida.

Y si visualmente Saints Row: The Third no despuntó en 2011 y tampoco lo hace ahora en Nintendo Switch, su música licenciada sí es digna de alabar, con una docena de emisoras de todos los estilos y la posibilidad de crear nuestra propia lista con nuestros temas favoritos de cuantos hay incluidos en el juego.

Por último, aunque la variedad jugable es su punto fuerte, no lo es tanto su base jugable. La conducción no es del todo fina, aunque nos haremos enseguida a ella, y no sabe lo que es un sistema de coberturas. Lo máximo que haremos será pegarnos a una esquina cual juego de PC de los 90 y nos asomaremos dando un paso lateral que nos dejará por completo al descubierto. Afortunadamente, nuestro alter ego en el juego contará con un buen puñado de acciones fáciles de realizar como correr, tomar rehenes y usarlos de escudo humano o machacar rivales en carrera de una tremenda llave de lucha libre.

Pocas pegas pero muy a tener en cuenta en un juego que destaca por su maravillosa sordidez y su diversión instantánea que además nos hará tener toda una ciudad en la palma de la mano.

Resumen
Saints Row: The Third sigue divirtiendo y nadie lo ha igualado en cuanto a locura y desenfreno, pero los años no pasan en balde. Sin embargo, tenerlo todo en un solo paquete ayuda a que ahoguemos algunas, pocas, penas y el poder disfrutarlo a dobles es todo un acierto.
7.5
Bueno
Escrito por
Señor Bichos para ti.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Marcos Catalán hace 4 meses, 3 semanas.

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