No sólo es técnicamente muy, muy mejorable, sino que además no aprovecha las ventajas del mando de Wii para absolutamente nada. El desarrollo es lento y no hay pistas sobre como avanzar, ni siquiera cuando te equivocas sabes que te estás equivocando. Cuando comprendes cómo funciona te das cuenta de que, tras una aparentemente amplia gama de actividades a realizar, el juego es monótono.