
Nada más sumergirnos, y dependiendo de la profundidad que haya debajo de nosotros, veremos una arena clara salpicada de algas y rocas son salientes coralinos, todo reflejado en la piel de los peces, las rocas y el suelo bajo la cambiante y bamboleante luz del sol filtrado por la superficie del agua, o un abismo azul oscuro que a medida que vayamos sumergiéndonos nos irá descubriendo poco a poco los secretos que guarda. Iremos encontrando diferentes especies de peces, algunos microscópicos que vivirán en bancos de peces grandes, que se mueven con rapidez y cambian de dirección de forma aleatoria; otros sin embargo tendrán un tamaño mastodóntico que hará que se nos encoja el estómago la primera vez que los veamos, como el tiburón ballena, o la solitaria ballena azul. El modelado de los peces andará bastante parejo, si bien es cierto que a algunos se les habría agradecido más carga poligonal, como por ejemplo al cachalote.

Pero no sólo nos encontraremos con bancos de peces y rocas, puesto que el Mar de Manaurai esconde muchos secretos que esperan ser desvelados. Desde extrañas especies de las profundidades abisales, hasta barcos hundidos llenos de tesoros, o complejas redes de cuevas interconectadas en las que la luz del sol se filtra a través de pequeños respiraderos. Todas estas actividades se podrán realizar por libre, sólo o acompañado por algún amigo a través del juego online, o cumpliendo los encargos que nos vayan enviando a nuestro teléfono móvil. Cierto es que puede hacerse algo repetitivo al cabo de unas horas largas, al no encontrar más aliciente que bucear, mirar peces, y encontrar algún que otro tesoro, pero también es verdad que cada inmersión es totalmente diferente, y no será lo mismo entrar por la mañana, que bucear por la noche al amparo del haz de luz de tu linterna.
El reto que supone encontrar y fotografiar las alrededor de 200 especies de animales para completar nuestro álbum nos dará bastantes horas de juego, por no decir el hecho de que si queremos obtener la máxima información de cada una de éstas, tendremos que interactuar con ellas, alimentarlas, acariciarlas con un gesto del mando de Wii, para que poco a poco nos ganemos su confianza y obtengamos más información sobre estas. En algunos casos podremos convertir en mascotas a algunos animales, como pueden ser diferentes razas de delfines. Por otra parte, siempre podremos jugar online con nuestros amigos (32 en total), en partidas de cómo máximo dos personas, para explorar ese barco que esta misma mañana descubrimos, por ejemplo. Podremos comunicarnos a través de un chat sencillo en el cual dispondremos de apenas 4 frases del tipo “Sígueme” o para saludar, a través de la cruceta de Wiimote.
